Diario Sur

Gómez Iglesias abandona los juzgados en enero de 2015. :: j. m. / EFE
Gómez Iglesias abandona los juzgados en enero de 2015. :: j. m. / EFE

El 'pequeño Nicolás', condenado por calumnias

  • Gómez Iglesias aseguró que el CNI hacía pinchazos telefónicos sin autorización judicial

El juzgado de lo Penal número 25 de Madrid ha condenado a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, el 'pequeño Nicolás', a una multa de 4.320 euro por calumniar al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), aunque le ha absuelto de otro delito de injurias a la institución. El joven acusó al servicio de espionaje de llevar a cabo pinchazos telefónicos sin autorización.

Los hechos por lo que se juzgó a Gómez Iglesias se remontan al 22 y 23 de noviembre de 2014, solo diez días después de que fuera detenido acusado de hacerse pasar por miembro de los servicios secretos y de trabajar para la Vicepresidencia del Gobierno. En sendas entrevistas en El Mundo y Telecinco afirmó: «Me avisaron que mi teléfono no era seguro y mi teléfono fue pinchado por el CNI ilegalmente durante dos meses. Luego me arrestaron». «Intervienen teléfonos cuando entienden que alguien representa un problema para personalidades del Estado».

El acusado se ratificó ante el juzgado sobre esas acusaciones.

La juez Begoña Cuadrado estima que el joven no ha podido probar durante el juicio sus afirmaciones. «Este procedimiento -señala la magistrada- no ha demostrado que el Centro Nacional de Inteligencia interceptara las comunicaciones telefónicas del acusado de manera ilícita». Es por ello que le condena por un delito de calumnias efectuadas con publicidad porque sus palabras son «una imputación sobre un hecho constitutivo de infracción punible, una imputación delictiva, concreta y determinada» al CNI.

Según la magistrada, el 'pequeño Nicolás' en aquellas entrevistas tenía «ánimo o intención específica de difamar, vituperar o agraviar al destinatario». «El acusado actuó con el consciente propósito de provocar que el calumniado sea tenido en el concepto público como autor del delito que le atribuye», afirma la sentencia.

El fallo apunta al delito de calumnia (la atribución falsa de un delito) y descarta la figura de injurias (insultos) a las fuerzas de seguridad del Estado, ya que la ley excluye de esta tipología a los servicios secretos.