Diario Sur

La dirección interina del PSOE quiere rebajar la hermandad con el PSC

Patxi López y Miquel Iceta en un acto de este sábado en la fundación Rafael Campalans. :: Marta Pérez/ efe
Patxi López y Miquel Iceta en un acto de este sábado en la fundación Rafael Campalans. :: Marta Pérez/ efe
  • Fernández e Iceta se reúnen hoy para revisar el protocolo de las relaciones entre los dos partidos

madrid. La hermandad entre PSOE y PSC tiene un futuro delicado. La gestora socialista quiere revisar el protocolo de las relaciones entre ambas fuerzas, mientras el partido de Miquel Iceta busca más autonomía. Con semejantes diferencias un arreglo parece poco viable aunque ninguna de las partes apuesta por la ruptura. El presidente de la dirección interina, Javier Fernández, y el primer secretario del PSC se reúnen hoy en la sede de la calle Ferraz de Madrid para evitar la fractura, aunque en adelante ya nada será igual.

El conflicto tiene una lectura orgánica y otra identitaria. La dirección provisional encajó mal que el PSC ignorara la decisión del Comité Federal de abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy y votara en contra como si fuera una organización sin vínculo con el PSOE. Un enfado que se ahondó con la resolución del congreso de los socialistas catalanes celebrado hace una semana, y que aprobó la definición de Cataluña como nación y de España como estado plurinacional.

Demasiadas indisciplinas para una gestora socialista poco amiga de las veleidades nacionalistas. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, reclamó a través de sus portavoces, una revisión del «protocolo de unidad» que une a ambos partidos desde hace 38 años. El presidente de Castilla-La Mancha Emiliano García-Page fue más allá y declaró que ese documento ya es «papel mojado». Las diferencias son innegables, pero sobre el choque planea el hecho de que el PSC fuera uno de los más firmes baluartes de Pedro Sánchez en la crisis interna, y que es improbable que cuando se convoquen las primarias y el congreso federal se alinee con los barones que capitanea Susana Díaz.

Apoyo de los críticos

La gestora dice que quiere «simetría» en las relaciones, según dijo ayer mismo Ricardo Cortés, integrante de la misma. Un término de apariencia neutral, pero que no lo es porque, por ejemplo, el PSC participa en los órganos de dirección del PSOE, pero no existe reciprocidad. La dirección federal no puede inmiscuirse en la línea política del PSC, según el punto tres del protocolo firmado en 1978. Los barones que ahora controlan el partido creen que hay que revisar ese desequilibrio, y los más radicales proponen la salida de los socialistas catalanes de los órganos de dirección del PSOE, y hasta la recuperación de la federación socialista en Cataluña, diluida en el PSC durante la transición.

Iceta huye del divorcio y argumenta que «ni el PSOE puede desentenderse de Cataluña ni el PSC quiere desentenderse del resto de España», según escribió este sábado en el diario 'El País'. «Dejarnos de lado, alejarnos de la posibilidad de compartir el proyecto del socialismo español sería -subrayó- un gran triunfo del imaginario independentista». Los socialistas catalanes, según Iceta, están «razonablemente satisfechos» con el marco de relaciones con el PSOE, aunque es «revisable y susceptible de mejora». Los socialistas catalanes han hecho saber que, ante «la excepcionalidad» de la situación en Cataluña, quieren mayor autonomía de sus diputados en el Congreso en los asuntos relacionados con su territorio. Por eso, la tarea ahora, añadió el líder del PSC, es buscar «fórmulas para optimizar» el vínculo, «no para alejarnos ni para separarnos».

Pero el malestar con los socialistas catalanes entre los barones que ahora controlan la dirección del PSOE es profundo. Ninguno acudió al congreso del PSC, y se notó, ya que en el de 2014 estuvo Susana Díaz para arropar a un recién elegido Iceta. No solo no asistió nadie sino que fue un cónclave de barones críticos, entre ellos la vasca Idoia Mendía, la balear Francina Armengol, el castellano y leonés Luis Tudanca, la madrileña Sara Hernández, e integrantes del equipo del dimitido Pedro Sánchez, como Rodolfo Ares u Óscar López. Todos ellos se han mostrado contrarios a un apartamiento del PSC, y han contado con el respaldo de dirigentes que dicen participar de una tercera vía, es el caso de Patxi López, que este sábado señaló que no podía entender «el PSOE sin el PSC».

Iceta ha dejado entrever, por si la dirección del PSOE insiste en las medidas drásticas, que una solución podría ser la fórmula alemana, la que mantienen la democristiana CDU de Angela Merkel y los bávaros conservadores de la CSU. Partidos diferenciados que son aliados y comparten grupo parlamentario, pero deben negociar sus propuestas.