Diario Sur

Rajoy acomete una renovación total de la cúpula de Hacienda para negociar los Presupuestos

  • El Gobierno nombró ayer a los secretarios de Estado de las áreas económicas para trabajar cuanto antes en los pactos parlamentarios

El Consejo de Ministros abordó ayer los primeros nombramientos del segundo escalafón del Gobierno y procedió a una renovación al completo de la cúpula del Ministerio de Hacienda que deberá pactar, primero, el techo de gasto y, después, los Presupuestos Generales. Con los perfiles de los tres nuevos secretarios de Estado, de edades comprendidas entre los 46 y los 47 años, el departamento que dirige Cristóbal Montoro se prepara para la negociación de las cuentas, el proyecto vertebrador de la política del Ejecutivo y que deberá tener garantizado el concurso de otros partidos incluso antes de salir de la Moncloa.

Los nombres de los nuevos integrantes de la estructura gubernamental aparecieron a primera hora de la tarde en la referencia que cada viernes se publica en la página web de la Moncloa. Para entonces, el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ya había «desentrañado», pese a su «caligrafía», algunos nombres anotados a mano en su libreta. El exalcalde de Jaén, Enrique Fernández de Moya, se ocupará de la secretaría de Estado de Hacienda; Alberto Nadal, hasta ahora secretario de Estado de Energía, llevará las riendas de Presupuestos y Gastos; y Elena Collado, de la Función Pública.

En el Ministerio de Economía, la mano derecha de Luis De Guindos es desde ayer, y tal y como se había avanzado, Irene Garrido, portavoz en la comisión homónima del Congreso, que ahora, como el resto, deberá abandonar la Cámara baja para dejar paso a diputados que puedan dedicarse plenamente a la vida parlamentaria y, sobre todo, asistir puntuales a las votaciones. Además, la actual presidenta del Instituto de Crédito Oficial, Emma Navarro, ha sido designada secretaria general del Tesoro.

El último nombramiento, en este nivel, que vio la luz verde del Consejo de Ministros fue el de Matilde Pastora Asian, diputada que asumirá la Secretaría de Turismo dentro del equipo de Álvaro Nadal en el Ministerio de Energía.

Fuentes de la Moncloa destacaban este viernes la renovación generacional en el escalón inferior a los ministros y el conocimiento que muchos de ellos tienen del funcionamiento del Parlamento, donde el Gobierno tendrá que dialogar y acordar hasta la extenuación. Los apartados más técnicos, los detalles concretos de aquello en lo que se podrá ceder a través de las enmiendas de cada iniciativa, formará parte del trabajo de las secretarías y subsecretarías de Estado que comienzan a conformarse. Y la supervisión y coordinación recaerá en José Luis Ayllón, encargado de las Relaciones con las Cortes bajo la tutela de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.

La exigencia de una legislatura en minoría obliga, según explican en el Ejecutivo, a afinar los perfiles de los nuevos dirigentes de los ministerios, que deberán contar con experiencia previa y talante negociador. Con esa idea en mente, la titular de Agricultura, Isabel García Tejerina, admitía este viernes que se producirán «ajustes» en su departamento y que aún precisará de unos días para tomar una decisión. Lo mismo ocurre con la vicepresidenta, en busca de un candidato idóneo para afrontar el área de Administraciones Territoriales.

Revalidan en el cargo

En los próximos encuentros del Consejo de Ministros terminará de completarse el organigrama. En aquellos departamentos en los que no se registren cambios, los secretarios de Estado no deberán ser ratificados, puesto que nunca estuvieron, como sí ocurre con los ministros, en funciones. Es el caso del resto de la dirección de Economía, de la cúpula de Empleo o de Fomento.

En el entorno del presidente del Gobierno tampoco se producirán relevos. Tras el cese de todos los directores de gabinete, Jorge Moragas volvió ayer a ser elegido jefe de la oficina de Rajoy, y se espera que lo mismo ocurra con la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez Castro. En este caso, según indican en el Gobierno, su elección sí deberá ser confirmada debido a los cambios estructurales acometidos en la Moncloa.

El departamento de Martínez Castro se ha desvinculado de Vicepresidencia y ha pasado a depender orgánicamente de Rajoy y, funcionalmente, del nuevo portavoz y ministro de Educación, Méndez de Vigo, que cuenta con una clara desventaja en sus tareas informativas respecto a su antecesora, Sáenz de Santamaría: ni es coordinador del Ejecutivo ni participa en la organización de los Consejos de Ministros.