Diario Sur

El Gobierno escoge a un juez conservador del Supremo para fiscal general del Estado

El portavoz del Gobierno,
Íñigo Méndez de Vigo, da la
palabra en la comparecencia
de ayer tras el Consejo de
Ministros. :: ÓSCAR DEL POZO
El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, da la palabra en la comparecencia de ayer tras el Consejo de Ministros. :: ÓSCAR DEL POZO
  • El Ministerio de Justicia propone al magistrado José Manuel Maza para sustituir a Madrigal

El Gobierno se ha decantado por un magistrado conservador del Supremo para que sea el nuevo fiscal general del Estado. José Manuel Maza solo deberá superar un escollo para acceder al cargo y reemplazar a Consuelo Madrigal, el examen de idoneidad de la comisión de Justicia del Congreso. Un trámite que para sus antecesores fue irrelevante por la mayoría absoluta que tenía el PP, pero que en esta legislatura no será así. De hecho, el PSOE, a través de un comunicado, ya dijo que su nombramiento supone «una mala noticia porque su trayectoria no garantiza la independencia de la Fiscalía».

El portavoz gubernamental, Íñigo Méndez de Vigo, defendió la propuesta del ministro de Justicia porque Maza tiene el perfil «totalmente idóneo» para el cargo. El magistrado es desde hace 14 años miembro de la Sala de lo Penal del alto tribunal a propuesta del Consejo General del Poder Judicial con los únicos votos de los vocales propuestos por el PP. Antes fue portavoz de la extinta Unión Judicial Independiente, una asociación minoritaria considerada más conservadores que la mayoritaria y también conservadora Asociación Profesional de la Magistratura.

Fuentes del Supremo apuntaron que es «un reconocido jurista de enorme experiencia y preparación». No es el primer magistrado del Supremo que asume el Ministerio Público, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero escogió para ese puesto a Cándido Conde-Pumpido.

La propuesta del Consejo de Ministros será analizada por el Consejo General del Poder Judicial, en el que los vocales elegidos a propuesta del PP son mayoría, y emitirá un informe que no es vinculante. No será tan sencillo el examen que deberá pasar Maza ante la Comisión de Justicia del Congreso, donde lo populares ya no cuentan con la mayoría y deberán negociar el aprobado para el nuevo fiscal general con Ciudadanos y el PSOE ya que es improbable que Podemos y los nacionalistas secunden la propuesta gubernamental.

El magistrado, de 65 años, tiene por detrás una intensa carrera judicial, aunque es fiscal en excedencia desde 1978. Antes de llegar al Supremo había sido juez decano en Madrid y titular de los juzgados de instrucción en Alcorcón, Valencia y Cangas de Morrazo. También fue abogado de Renfe. Entre sus resoluciones judiciales más conocidas desde que está en el Supremo destaca el voto particular discrepante con la sentencia absolutoria contra Baltasar Garzón por investigar los crímenes del franquismo; emitió un voto particular favorable a la admisión de la querella criminal contra el expresidente del Poder Judicial Carlos Dívar por sus gastos de representación. Más reciente fue el primer ponente de la sentencia que aplicó la responsabilidad penal de las empresas, estuvo en contra de la sentencia que avaló la 'doctrina Botín', y también como ponente rechazó la querella contraPablo Iglesias, por la supuesta financiación irregular de Podemos a través de Venezuela e Irán.