Diario Sur

Rajoy intenta compensar a sus exministros en el Congreso

  • Fernández Díaz presidirá la Comisión de Exteriores y Margallo, que sonaba para la Constitucional, se queda finalmente con Seguridad Nacional

Dicen de Mariano Rajoy que no acostumbra a dejar por el camino a ninguno de sus colaboradores. En este caso, a Jorge Fernández Díaz y a José Manuel García-Margallo se les considera, además, amigos del presidente, y para ambos ha encontrado el PP acomodo en la Cámara baja tras su salida del Gobierno. Así, quien fue ministro del Interior se pondrá al frente de la Comisión de Exteriores, y el hasta ahora jefe de la diplomacia ostentará la presidencia de la Comisión Mixta Congreso-Senado de Seguridad Nacional.

No era este el puesto que se barajaba para Margallo. En los corrillos populares hacía días que se especulaba con que Rajoy premiaría la hoja de servicios del extitular de Exteriores con la Comisión Constitucional. «Le dejará que tutele la reforma de la Constitución si se abre el debate», barajaban fuentes del partido. Otras voces, en cambio, no consideraban el puesto del todo apropiado para el ministro que confesó tener bajo llave una modificación de la Carta Magna al margen de los planteamientos de su formación.

Si bien es cierto que los populares no se cierran a un cambio constitucional, que no asusta ni al Rey, su programa electoral no recoge esta iniciativa y fuentes de la Moncloa cuestionan que este sea el momento para acometer la reforma con un PSOE en situación de debilidad.

La Comisión Constitucional, vacante desde que el nuevo ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, aceptó entrar en el Gobierno, pasará a estar regida por el expresidente del Congreso, Jesús Posada. Este, a su vez, se verá obligado a renunciar a la de Exteriores.

La oposición ha cuestionado ya los relevos. Especialmente porque Fernández Díaz deberá someterse a la comisión de investigación que se constituye el 16 de noviembre y que concluirá si el extitular de Interior empleó los medios a su alcance para buscar escándalos de corrupción que imputar a los independentistas catalanes.