Diario Sur

Zapata alega que el tuit de Irene Villa era solo «humor negro»

Guillermo Zapata ayer en el banquillo de los acusados. :: efe/Mariscal
Guillermo Zapata ayer en el banquillo de los acusados. :: efe/Mariscal
  • La Fiscalía insiste en pedir su absolución porque «no tuvo intención de insultar u ofender a ninguna víctima del terrorismo»

madrid. «Han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcaser para que no vaya Irene Villa a por repuestos». 20 palabras y un juicio en la Audiencia Nacional que apenas duró tres horas. Guillermo Zapata alegó ayer que todo fue un «chiste», una broma en el marco de un «debate» sobre los «límites del humor negro» en Internet y que su intención jamás fue la de mofarse o humillar a las víctimas del terrorismo. La Fiscalía le creyó e insistió en que no ve delito en aquel tuit que el concejal de Ahora Madrid publicó el 31 de enero de 2011 y por el que ahora se enfrenta a una petición de cárcel de 20 meses.

El edil centró su defensa en que no se puede «descontextualizar» aquel tuit. El imputado explicó que publicó aquel comentario y otros similares en el marco de un debate en las redes sociales sobre el derecho de opinión y el humor, solo días después de que el diario 'El País' despidiera al guionista y director de cine, Nacho Vigalondo, por haber afirmado en Twitter que el «holocausto (judío) fue un montaje», como provocación.

Según Zapata, él se limitó a «entrecomillar» un «chiste» que se contaba en su infancia sobre Irene Villa para poner un ejemplo de que ese humor negro no tiene consecuencias cuando el chascarrillo se hace en círculos íntimos. Insistió el acusado en que entonces en las redes sociales existía «un debate público sobre los límites del humor» en foros de internet. El concejal recordó que casi de forma simultánea a la publicación del tuit sobre Irene Villa también hizo público otro chiste macabro sobre el holocausto judío a modo de ejemplo -«¿Cómo meterías a 5 millones de judíos en un seiscientos? En un cenicero»- y que no por ello es antisemita. Luego, a la salida del juicio, el edil lamentó no haber contextualizado sus comentarios «humorísticos».