Diario Sur

Mikel Irastorza. :: afp
Mikel Irastorza. :: afp

La Policía prolonga la detención del jefe de la banda

  • La legislación gala permite la detención de un sospechoso durante 96 horas antes de presentarlo ante un juez

El supuesto jefe de ETA, Mikel Irastorza, continúa en dependencias de la Policía Judicial en Bayona después de que fuese detenido el sábado en la localidad vascofrancesa de Ascain junto al matrimonio que le cobijaba, el formado por Xabier Arin Baztarrika y Denise Arin, en su vivienda unifamiliar.

De forma paralela, la Policía francesa seguía ayer analizando la documentación incautada en el registro domiciliario y tratando de averiguar el origen y el destino que se pretendía dar a la «importante» cantidad de dinero hallada en una caja de caudales.

La legislación gala permite hasta 96 horas de detención de un sospechoso antes de ser presentado ante un juez en los casos de terrorismo.

Según fuentes judiciales francesas, Irastorza debería pasar a disposición judicial antes de la mañana del miércoles.

Las detenciones se produjeron a raíz de una investigación preliminar abierta por la Fiscalía antiterrorista de París por «asociación de malhechores con fines terroristas». La operación fue dirigida por la Guardia Civil en colaboración con la Policía francesa.

El considerado máximo responsable de la banda terrorista -el primer dirigente que accede a la cúpula sin experiencia operativa- llevaba varios meses escondido en la vivienda unifamiliar de los Arin, a escasos 16 kilómetros de la frontera.

De hecho, seis de los últimos siete líderes de la organización armada han sido arrestados en esta misma zona. Y, como ha ocurrido con Irastorza, cuatro de ellos -David Pla, Iratxe Sorzabal, Xabier Goienetxea e Iñaki Reta- también estaban siendo cobijados en el momento de su detención por personas de su confianza, pero que estaban fichados por la Policía desde hace años.

En el caso de Xabier Arin, de 59 años y natural de Ataun, fue condenado a tres años de prisión en 1988 por asociación de malhechores con fines terroristas. Exactamente el mismo delito del que se le acusa, en principio, en esta ocasión. En el caso de Irastorza, el presunto etarra no tiene causas pendientes en España, por lo que en principio «no cabe» que este país pida su extradición.

«Cinco liberados»

Según fuentes policiales españolas, con la 'operación Nerín' -en honor al policía francés asesinado por ETA- la banda «queda descabezada» y contaría ya con apenas cinco miembros liberados en sus filas tras los sucesivos golpes asestados por las fuerzas de seguridad, que la han dejado -insisten las mismas fuentes- «sin capacidad operativa».