Diario Sur

La niña fallecida por un coma etílico «tomó una botella de vodka aunque estaba mareada», según sus amigos

La niña de 12 años que falleció el martes tras sufrir un coma etílico había bebido una botella de vodka antes de caer al suelo sin sentido. Los amigos de la pequeña en la localidad madrileña de San Martín de la Vega aseguran que no era la primera vez que la niña tomaba parte en un botellón junto a jóvenes mayores que ella durante los fines de semana. Uno de ellos relató a Efe que fue testigo de cómo varios amigos de la chica la llevaban a la carrera hacia el centro de salud local dentro de un carrito de hierro de un supermercado. «Pude ver a la niña y en ese momento iba en muy mal estado», dijo.

Michelle, una de las alumnas del instituto Anselmo Lorenzo, donde estudiaba la menor fallecida, explicó que una amiga de la niña le dijo que ésta «había tomado una botella de vodka entera ese día, a pesar de que desde el principio se sentía mareada», y apuntó que «al parecer no era la primera vez que esto le sucedía, aunque no hasta el punto de un coma etílico». Otro joven de la localidad añadió que la menor solía salir con gente mayor que ella y ya había acudido más veces al centro de salud tras ingerir alcohol. El juez de Madrid encargado del caso trata de conocer quién pudo proporcionar el alcohol a la menor, si fue a través de un comercio local, de una persona mayor o incluso en un domicilio particular. En este sentido, la Guardia Civil tiene abierta una investigación al respecto para aclarar todas las circunstancia ocurridas.

Al parecer, según declararon varios jóvenes a diversos medios de comunicación, el alcohol lo habría comprado un adulto en un supermercado de la localidad, a quien los menores habrían recurrido para conseguir las botellas. Ayer, en la zona de El Cerro de San Martín de la Vega aún quedaban restos de botellas e incluso una nevera portátil con los envases vacíos dentro.

Asimismo, la autopsia practicada al cadáver de la menor confirmó el relato de los testigos: que la niña sufrió un coma etílico tras tomar alcohol con unos amigos, quedando inconsciente. El Ayuntamiento de la localidad declaró ayer día de luto oficial. Su alcalde, Rafael Martínez, que participó en la concentración y posterior minuto de silencio en memoria de la niña, aseguró que desde el Consistorio no tenían constancia de que los jóvenes utilizasen el descampado de El Cerro para hacer botellones, aunque precisó que sí hay otras zonas del pueblo en las que se hacía y que son vigiladas por la Policía para evitar este tipo de excesos.