Diario Sur

Los cuatro escuderos del presidente Rajoy

  • La vicepresidenta y los ministros económicos son los únicos que permanecen en el Gobierno desde 2011

Cuando en los correos electrónicos se coló el jueves la lista con los nuevos ministros de Mariano Rajoy, solo cuatro de ellos, el verdadero núcleo duro del Gobierno del PP, se confirmaron como los escuderos del presidente desde que en 2011 la mayoría absoluta en las urnas le llevó hasta la Moncloa. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría; y los titulares de Economía, Luis de Guindos; Hacienda, Cristóbal Montoro; y Empleo, Fátima Báñez, volverán a llevar el peso de la legislatura a sus espaldas.

Son los pilares de las áreas política y económica de Rajoy y su continuidad es la prueba de que el jefe del Ejecutivo aprueba y avala su gestión de los últimos cinco años. Ellos se encargarán de ejecutar el mandato de Rajoy y preservar la identidad del proyecto del Gobierno en tiempos de pactos necesarios y cesiones obligadas.

Aun siendo fieles colaboradores del presidente, no todos sus deseos se han visto satisfechos. Las aspiraciones del titular de Economía, que según fuentes del PP siempre quiso una vicepresidencia que motivara su permanencia en el Gobierno, no se cumplieron. Rajoy tan sólo ha optado por cederle parte de las competencias del dimitido José Manuel Soria, que como extitular de Industria es el único dirigente económico que se le ha quedado al jefe del Ejecutivo por el camino.

Y en cuanto a la vicepresidenta ha perdido el simbólico puesto de portavoz del Gobierno, aunque añade a sus funciones la encomienda de buscar una solución al conflicto catalán y, según el organigrama publicado ayer en el BOE, podrá disponer de un nuevo secretario de Estado, el de las Administraciones Territoriales.

Peor suerte corrieron Jorge Fernández Díaz, José Manuel García-Margallo y Pedro Morenés, que se quedaron fuera de Interior, Exteriores y Defensa. Poco se sabe de su futuro. A Margallo el PP lo ve como un eficaz presidente de la comisión constitucional. Y eso aun guardando bajo llave su reforma de la Carta Magna que no ha aprobado el partido.