Diario Sur

Susana Díaz responde a Sánchez que no es el momento de «proyectos personalistas»

Javier Fernández y Susana Díaz, durante un Comité Federal del PSOE. :: Andrea Comas / reuters
Javier Fernández y Susana Díaz, durante un Comité Federal del PSOE. :: Andrea Comas / reuters
  • Los críticos temen que la gestora intente diseñar un congreso a la medida de la presidenta andaluza

La presidenta de la Junta de Andalucía respondió ayer al reto planteado por Pedro Sánchez que «no es el momento de proyectos personalistas», a la vez que puso a Andalucía como modelo de gobernanza, al estar el PSOE en una posición «autónoma» de la derecha y de Podemos, con ambos en la oposición. La presidenta de la Junta rehusó no obstante contestar si piensa acudir a las primarias ni concretó planes o preferencias respecto a la fecha del congreso del PSOE. Díaz dijo que «ahora estamos en un momento de gobernanza. Los ciudadanos lo que quieren es que se le arreglen sus problemas», por lo que «ahora ya hay gobierno en este país y tiene que haber oposición» que «quien tiene que hacerlo es el PSOE».

La baronesa andaluza admitió que «es verdad que el PSOE necesita reconstruir un prroyecto reconocible», convencida de que sólo si su partido «lidera una mayoría de izquierdas deja de gobernar la derecha». «En eso estamos», apostilló. «No es el momento de proyectos personalistas. Es el momento del PSOE», abundó Díaz, que se mostró confiada en la fuerza de su partido, y repitió que «el PSOE es mucho PSOE. En el momento en que seamos capaces de volver a redefinir a nuestro partido como partido de amplias mayorías volveremos a tener la confianza de los ciudadanos». Esto será «siempre con un proyecto autónomo de la derecha y de Podemos. Un buen ejemplo es Andalucía. Aquí tenemos a la derecha en la oposición y a Podemos como tortolitos del PP, haciendo tmbién oposición al gobierno».

Respecto a los plazos internos para celebrar el congreso federal, la secretaria general de la principal federacion socialista dijo que «tendremos mucho tiempo por delante. Es lo que desean no solo la inmensa mayoría de los socialistas con carnet sino los votantes que o nos han votado o están deseando volver a votarnos». «En una situación de división -dijo- no es aconsejable un proceso interno que pueda profundizar esa división». Ese es el argumento que esgrimió ayer la gestora del PSOE -a través de su portavoz, Mario Jiménez- para desatender la exigencia de Pedro Sánchez de convocar el 39º congreso federal del partido a fin de que pueda tener lugar en torno a primavera. El órgano interino, presidido por el asturiano Javier Fernández, planea, de hecho, dilatar los plazos del cónclave con la organización de una serie de ponencias escalonadas previas a la elección del secretario general. Una estrategia que indigna a sus detractores. Susana Díaz defendió ayer esa fórmula.

Y la respuesta del sector más cercano a Sánchez no tardó en llegar. La exsecretaria de Política Municipal, Adriana Lastra, advirtió en su cuenta de Twitter de que el PSOE siempre ha fijado sus proyectos, precisamente, en un congreso. «Así que, si quieren redefinirlo -demandó-, que lo convoquen». También el secretario general de Castilla y León, Luis Tudanca, fue contundente: «La democracia nunca profundiza en la división, más bien la falta de ella», dijo en alusión directa a Jiménez.

Los hoy críticos insisten en que «la gestora de Susana Díaz» (así la llaman) se ha arrogado unas capacidades políticas de las que carece. Y están persuadidos de que su único objetivo es diseñar un congreso a la medida de la presidenta andaluza. A juicio de los 'sanchistas', sólo por interés de Díaz se explica que los mismos que en enero exigían convocar el ógano soberano del partido, con el argumento de que ya se había rebasado el tiempo estatutario, se empeñen en postergarlo ahora. «Entonces decidimos que antes había que resolver la situación institucional; ya no hay excusa», dice un miembro de la última ejecutiva.

Coser

Los defensores de no esperar hasta el verano rechazan el discurso de que antes de nada hay que «coser». «¿Desde cuándo se cose antes del congreso? En el congreso pueden contraponerse dos o más posiciones porque para eso está. Será el que lo gane el que se tendrá que preocupar después de tener un partido unido», dice un parlamentario.

Del mismo modo, discrepan de la necesidad de hacer ponencias previas. No solo porque jamás se haya hecho sino porque, con Alfredo Pérez Rubalcaba al frente, el PSOE ya realizó un ambicioso trabajo de puesta a punto, coordinado por el veterano Ramón Jáuregui, que culminó en una Conferencia Política en noviembre de 2013. «En el último Comité Federal quedó claro que nadie, ni de un lado ni del otro, lo cuestiona», subrayan. «Tendremos que analizar al menos -dicen en el sector contrario- por qué hemos tenido el peor resultado de la historia».

La tesis de los 'sanchistas' es que los partidarios de Susana Díaz quieren ganar tiempo para que la «épica» de Sánchez se diluya. Y no reprochan a la gestora sólo que pretenda manejar los tiempos. También recelan de su intención de llevar a un próximo Comité Federal una revisión del protocolo de relaciones con el PSC que implicaría la salida del partido catalán de todos los órganos de dirección del partido (también del congreso). «Llama la atención que no se diera ese paso cuando hemos tenido problemas de contenido político, como cuando el PSC defendía el 'derecho a decidir', y estemos dispuestos a hacerlo ahora que ha habido un problema orgánico», arguyen. Entre los no 'gestoristas' hay quien admite que quizá sea preciso revisar la relación entre ambos partidos.