Diario Sur

El Gobierno catalán defiende el permiso para el violador reincidente

  • La Consejería de Justicia y un juzgado de vigilancia discrepan sobre la concesión a Pardo de los beneficios penitenciarios

barcelona. El presunto violador reincidente, que el sábado abusó e intentó matar a una mujer durante un permiso penitenciario, pasó ayer a disposición del juzgado número 6 de Rubí, que decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza. Tomás Pardo, que se acogió a su derecho a no declarar, está acusado de detención ilegal, agresión sexual, asesinato en grado de tentativa, robo con violencia e intimidación, lesiones y estafa.

El presunto agresor, de 45 años y conocido como el violador de Martorell, que es donde cometió el crimen por el que fue condenado a 26 años de prisión en 2005, aprovechó un permiso de tres días (el tercero en este año), para cometer casi el mismo crimen: asaltó a una mujer cuando salía de su casa, en Igualada (Barcelona), la amenazó con una navaja, la secuestró y se la llevó a una zona boscosa de Castellbisbal, a unos 45 kilómetros de Igualada, donde la violó e intentó matarla con una puñalada en el cuello. «Tengo que matarte porque ya he estado en la cárcel por violación», habría dicho a la víctima antes de intentar matarla. La mujer se recupera en un centro hospitalario.

Pardo estaba recluido en la prisión de Ponent, en Lleida, desde 2002, que fue cuando cometió el primer crimen, también una violación, secuestro e intento de homicidio. Salía todos los días a trabajar en un centro de reinserción dependiente de la Generalitat. Desde el Gobierno catalán, que tiene las competencias de prisiones, señalaron que el agresor tenía informes positivos de conducta. Seguía un programa de rehabilitación de delincuentes sexuales y presentaba una «buena evolución», según el director de Servicios Penitenciarios de la Generalitat, Amand Calderó. El Gobierno autonómico apuntó además que el juez de vigilancia penitenciaria fue el que dio el permiso con los «informes positivos» que había de su conducta.

Fuentes judiciales señalaron que Pardo ha disfrutado desde 2015 de 18 permisos gubernativos (salidas de menos de 48 horas para las que tiene competencia la autoridad administrativa, no la autoridad judicial), porque la junta de tratamiento del centro penitenciario informó a favor para la concesión de permisos desde 2013.

Pero el juzgado de vigilancia penitenciaria número 2 de Barcelona, aun con informes favorables de la Consejería de Justicia, denegó en 13 ocasiones el permiso al ahora detenido.