Diario Sur

El PSC espera un plantón del PSOE a su congreso

barcelona. El congreso que el PSC celebrará este fin de semana en Barcelona escenificará las deterioradas relaciones entre los socialistas catalanes y el PSOE. A dos días del inicio del cónclave, que establecerá una nueva hoja de ruta marcada por el acercamiento a En Comú Podem, fuentes del PSC desconocían qué dirigentes representarán al PSOE en el encuentro, y se temían que nadie de la dirección provisional acuda a un congreso que puede ser decisivo para las relaciones de ambos partidos. Aunque el PSC ha desestimado incluir en la ponencia política una defensa de la 'vía canadiense' para celebrar un referéndum de autodeterminación en Cataluña, que habría sido la puntilla para las ya deteriorados lazos, su líder, Miquel Iceta, quiere plantear una alianza electoral con la confluencia catalana de Podemos. Una operación que también suscita el rechazo en la gestora que preside Javier Fernández, y que sumada a la crisis abierta por la ruptura de la disciplina de voto de los siete diputados del PSC en la investidura de Rajoy conforman un cuadro de relaciones desolador.

Históricamente, el secretario general del PSOE clausura los congresos del PSC. Lo hicieron Felipe González, Zapatero o Rubalcaba. Por ejemplo, en el congreso extraordinario de julio de 2014, en el que Iceta tomó el relevo de Pere Navarro, asistieron Pérez Rubalcaba y Susana Díaz. En cambio, en el anterior congreso ordinario de 2011 no acudió el líder del PSOE pero hubo nutrida presencia de dirigentes. En este caso, a quien correspondería la representación del PSOE sería al presidente de la gestora, o en su lugar, al portavoz, Mario Jiménez, que no se han significado por rebajar la tensión.