Diario Sur

El Grupo Socialista abre expediente a los rebeldes

El Grupo Parlamentario Socialista inició ayer el procedimiento sancionador contra los diputados que el pasado sábado rompieron la disciplina con su voto negativo a la investidura de Mariano Rajoy. Los quince díscolos se enfrentan a una multa que podrá ir desde los 200 hasta los 600 euros.

De momento, todos disponen de una semana para presentar las alegaciones pero está fuera de toda duda que habrán de asumir la pena. Lo que aún está por determinar es si, además, se toman otras medidas en relación con las dos diputadas que forman parte de la dirección del grupo, la balear Sofia Hernanz y la catalana Meritxell Batet.

Existe un precedente que avala esta última tesis. Cuando en 2013 el PSC se desmarcó del grueso del PSOE al votar a favor de mociones de los independentistas que defendían el «derecho a decidir», Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces secretario general, dejó claro su incomodidad con que el número tres de la dirección parlamentaria, José Zaragoza, siguiera en el cargo. Oficialmente, fue el catalán quien abandonó el puesto. Extraoficialmente, no.

Ahora, se especula también con la posibilidad de que se 'saque' a las independientes Margarita Robles y Zaida Cantera de las comisiones de Justicia y de Seguridad Vial, de las que son presidenta y vicepresidenta, respectivamente. Pero fuentes del grupo señalan que esto último es más complejo.

Al margen de las sanciones parlamentarias, la gestora tiene que decidir aún en qué medida cambiará su relación con el PSC. Pero la idea que baraja es revisar el convenio que mantienen ambas formaciones desde 1978, convertir a los catalanes en meros socios electorales y romper todo vínculo orgánico.