Diario Sur

Margarita Robles.
Margarita Robles.

La rebelión frente a la abstención se queda en 15 diputados

  • La gestora destaca que sólo seis son militantes del PSOE y anuncia una revisión «indispensable» de las relaciones con el PSC de Miquel Iceta

El PSOE está fracturado. Nadie dentro del partido lo niega. Pero eso no impidió que la indisciplina de voto se redujera a sólo 15 de los 84 diputados socialistas. Era lo previsto. La mayoría acató la resolución del último Comité Federal del partido y se abstuvo para faciliar el Gobierno de Mariano Rajoy y evitar unas terceras elecciones, a pesar de que llegaban a aproximadamente una treintena los que en su fuero interno defendían el 'no'.

El hecho de que el propio Pedro Sánchez optara por no saltarse la decisión del máximo órgano de partido jugó, probablemente, un papel importante. Y seguramente él también actuó condicionado por lo que defendían aquellos con mayor trayectoria orgánica en el partido. Tanto el que fuera su número dos, César Luena, como algunos miembros importantes de su ejecutiva -como la secretaria de política municipal, Adriana Lastra, o el exlehandakari Patxi López- ya habían dejado claro hacía días que no se declararían en rebeldía, aun creyendo que la decisión del Comité tendría que haber sido legitimada por las bases.

Finalmente, Lastra y la que fuera secretaria de Participación, la murciana María González Veracruz, optaron por emplear una fórmula que expresó su malestar: «Abstención por imperativo». Pero tanto Luena como López, que vuelve a estar en las quinielas para la futura secretaría general como presumible candidato de consenso, se limitaron a cumplir con lo dispuesto. Habría sido extraño que no lo hicieran quien ha sido el encargado de mantener el orden interno durante los últimos dos años y quien tiene aspiraciones de pilotar el partido.

La gestora casi se dio por satisfecha con el resultado. Su portavoz, Mario Jiménez, puso en valor, incluso, que solo seis de los quince insurrectos tienen carnet de militante. Se trata de la aragonesa Susana Sumelzo, exsecretaria de Administraciones Públicas; los baleares Sofía Hernanz y Pere Joan Pons; la gallega Rocío de Frutos, que se afilió justo para las elecciones; la palentina Luz Martínez Seijo y el exalcalde de San Sebastián, Odón Elorza.

«Sosiego»

Jiménez eludió hablar ya de sanciones y se limitó a afirmar que la decisión sobre eventuales medidas punitivas se tomará «con tranquilidad y sosiego». Al menos, en lo que se refiere a la Comisión de Ética y Garantías del partido; otra cosa son las multas que en su caso pueda imponer la dirección del grupo parlamentario.

El dirigente andaluz, por otro lado, añadió que la gestora no tiene ninguna capacidad para tomar medidas contra las independientes Margarita Robles y Zaida Cantera -la exmagistrada y la excomandante fichadas por Sánchez- y que tampoco puede hacerlo con los siete diputados del PSC, porque es otro partido.

Aún así, sí dejó claro que lo ocurrido supone un punto de inflexión en la relación histórica entre ambas formaciones. La gestora desvincula el 'no' del PSC a Rajoy de su afinidad con Sánchez y asume que se explica por sus propias circunstancias políticas. Pero entiende que si los catalanes no respetan las decisiones de los órganos de dirección de los que participan -el Comité Federal y la ejecutiva- ha llegado el momento de que los abandonen.