Diario Sur

Piden 10 años de cárcel para presunto yihadista que coordinaba una filial del Estado Islámico

Agentes de la Policía Nacional trasladan al detenido
Agentes de la Policía Nacional trasladan al detenido / Zipi (Efe)
  • Tras su detención en Madrid en 2015, la Fiscalía de la Audiencia Nacional lo acusa de gestionar un grupo del Daesh destinado a la propaganda, la captación de personas y su envío a zonas de combate por todo el mundo

La Fiscalía de la Audiencia Nacional pide 19 años de prisión para el presunto yihadista Abdeladim. A., que fue detenido en 2015 en San Martín de La Vega (Madrid), acusado de formar parte y gestionar una filial del grupo terrorista Dáesh destinada a la propaganda, captación y envío a zonas de combate.

El acusado fue uno de los 14 detenidos en agosto del año pasado en una operación conjunta de la Policía Nacional y la Dirección General de Vigilancia del Territorio marroquí, que se saldó con la desarticulación de una célula de captación y envío de combatientes extranjeros a Siria e Irak para integrarse en el Estado Islámico.

Abdelamim. A., de unos 30 años y en prisión provisional desde el momento de los hechos, será juzgado el próximo jueves en la Audiencia Nacional por los delitos de integración y colaboración en organización terrorista.

La Fiscalía solicita también para él una multa de 6.000 euros y una pena de 8 años de libertad vigilada, si bien establece que procede acordar la sustitución de la pena de prisión por la expulsión del acusado del país y su prohibición de regresar a España por tiempo de seis años.

Según el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, al menos desde 2014 y hasta su detención en agosto de 2015, el acusado integró la citada red yihadista que actuaba en España, Marruecos y otros países y que, según explicaron los investigadores cuando la desarticularon, tenía la intención de reeditar en Marruecos y en España las masacres perpetradas por Dáesh.

En concreto, el acusado realizaba labores de difusión de propaganda yihadista a través de la red, daba apoyo logístico al resto del grupo y profundizaba en su propio proceso de radicalización.

La Fiscalía también destaca que el acusado mantenía contacto con personas que podrían haberse desplazado a las filas del Estado Islámico en Siria o Israel a través de la red social Facebook.

El presunto yihadista vivía en la localidad madrileña de San Martín de la Vega con su mujer y sus tres hijos y viajó en varias ocasiones -la última un mes antes de su detención- a través del paso fronterizo de Beni Enzar en Melilla, donde operaba la célula.

Además, según reflejó el juez de la Audiencia Nacional Juan Pablo González en su auto de prisión, cinco de sus cuñados viajaron a Siria para combatir con el Dáesh y su suegro también estaba implicado en la célula.

En los registros practicados se incautó material de propaganda yihadista como un sermón religioso en el que el detenido consideraba que hacer la yihad contra los "infieles y los hipócritas" es requisito de todo buen musulmán o un vídeo en el que un hombre monta un rifle de asalto y proclama estar "listo para la matanza".

"Controlar la M-30 y Estrecho", "hacer llegar los programas del Iman" o "salidas de Europa" eran algunas de las anotaciones que se le encontraron en una agenda.

También tenía en su poder una gran cantidad de propaganda yihadista del Dáesh y de Al Qaeda, así como discursos del actual líder de esta última organización terrorista, Ayman Al Zawahiri, y el anterior, Osama Bin Laden.

Entre sus pertenencias, también se encontraba una chequera en la que consta el giro de tres cheques por importe de más de 4.000 euros y 3.700 euros en efectivo, y más vídeos con imágenes de insignias y banderas del grupo terrorista Estado Islámico, así como cánticos yihadistas llamando "a todos los que veneran a Ala para que lleven a cabo la lucha".