Diario Sur

El teléfono móvil de Diana Quer fue destruido antes de lanzarlo a la ría para borrar pistas

madrid. «Trataron de destruir el móvil de Diana Quer, probablemente para borrar pistas, antes de lanzarlo a la ría». Es la frase textual de uno de los mandos de la Unidad Central Operativa (UCO). La Guardia Civil cada vez tiene menos dudas de que la joven desaparecida en A Pobra do Caramiñal (La Coruña) el 22 de agosto no protagonizó una huida voluntaria. Y los agentes apuntan a que el estado en el que apareció el jueves el iPhone 6 avala la teoría del secuestro.

El aparato, según confirmaron los investigadores, presenta «graves daños» que no «son compatibles» ni con los 68 días que habría permanecido entre el barro y el agua; ni con el lanzamiento (casi imposible) desde el puente de la autovía a Barganza; ni con haber sido arrojado desde el más cercano puerto de Taragoña (Rianxo), donde fue hallado. Alguien -apuntan los agentes- intentó «retorcer el aparato» y lo «golpeó con virulencia» antes de arrojarlo a la ría. A pesar del mal estado del terminal, los especialistas del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil aseguraron ayer que «con un alto grado de probabilidad» podrán acceder a los datos que contenga el iPhone y la tarjeta, que estaba en su interior. La placa base, aunque muy deteriorada, está «completa» y puede ser «reactivada» tras un «proceso de secado».