Diario Sur

El líder del PP quiere tomarse con calma el diseño de su equipo

  • La Moncloa apunta que «lo más probable» es que los nombres de los ministros no se conozcan este fin de semana

madrid. Dado que renovar como presidente del Gobierno le ha llevado a Mariano Rajoy diez meses, a nadie le pueda extrañar que la tarea de diseñar el próximo Ejecutivo se la quiera tomar «con calma». Fuentes oficiales de la Moncloa apuntan a que lo más probable es que los nombres del nuevo Gabinete no se conozcan este fin de semana. Y, si alguien esperaba que en el Consejo de Ministros de ayer se diera alguna pista sobre el calendario o la composición del próximo Ejecutivo, se fue a casa con sus expectativas frustradas. «Nada nos ha dicho», explicó Soraya Sáenz de Santamaría.

La vicepresidenta recuerda que una vez celebrada hoy la segunda votación de investidura, el siguiente paso será la firma por parte del jefe del Estado del real decreto de nombramiento del presidente. El Rey ha trasladado ya a la Moncloa que confía en estar disponible a partir de las 12:30 horas de mañana, aunque todo depende del momento en el que aterrice de vuelta de la Cumbre Iberoamericana que se celebra en Cartagena de Indias, Colombia.

En el Gobierno dejan en manos del Monarca la administración de los tiempos, pero recuerdan que una vez cumplido el trámite de la sanción, el nombramiento deberá ser publicado en una edición especial, aunque sea electrónica, del Boletín Oficial del Estado antes de que Rajoy tome posesión del cargo. «Hasta que no se consumen esos elementos, no podemos entrar a abordar todos los demás», sostuvo la vicepresidenta tras la habitual reunión gubernamental de los viernes.

En el PP empiezan a barajar que el listado de nuevos ministros se dé a conocer el lunes y que el traspaso de carteras se efectúe ese mismo día por la tarde o, incluso, el miércoles 2 de noviembre, tras el festivo de Todos los Santos. Eso, explican, permitiría a los populares acaparar la prima plana de la actualidad durante toda la semana. Pero esta es sólo una posibilidad de las tantas que puede manejar el presidente.