Diario Sur

Los nacionalistas exigen a Rajoy un giro radical a cambio de apoyar sus presupuestos

MADRID. Una vez se materialice su investidura, Mariano Rajoy se enfrentará al reto de sacar adelante unos Presupuestos sin cuya aprobación la legislatura no podría echar a andar. Las únicas fórmulas para que el PP lo logre son recabar el apoyo del PSOE o del PNV, además del de Ciudadanos. De momento los socialistas ya han avanzado por boca de Javier Fernández que será muy complicado que puedan apoyar las cuentas en el Congreso. Desde el PNV tampoco llegaron ayer buenas noticias. A día de hoy, dijo su portavoz Aitor Esteban, no se contempla la posibilidad de respaldar las cuentas. Esto solo será posible, añadió, si se da un cambio radical en el Gobierno, algo que no se vislumbró en un discurso de investidura en el que no hubo ningún guiño al País Vasco, remató el diputado nacionalista. Esteban avisó de que no partirá de su partido la iniciativa para comenzar las negociaciones. Si Rajoy quiere su apoyo, deberá remangarse para conseguirlo, le vino a decir. Más optimista que Esteban se mostró su compañero Pedro Azpiazu. «Nosotros hemos estado dispuestos a hablar de todo siempre», afirmó. No obstante, Azpiazu pidió prudencia sobre la postura final que adoptarán los cinco representantes del PNV en la Cámara baja ya que el Partido Popular aún no se ha dirigido a ellos con ninguna propuesta a negociar.

Condolencias de Homs

De quien Rajoy no recibirá ayuda alguna es del Partido Demócrata Europeo Catalán, la antigua Convergència. Su portavoz, Francesc Homs, ya anunció la semana pasada que hará todo cuanto esté en su mano para que la legislatura se convierta en «un calvario» para el PP. Hoy se reafirmó en esta posición al asegurar que no queda lugar para el entendimiento con quien mantiene una «actitud combativa y de confrontación» hacia Cataluña. «Creo que Rajoy va a tener la tentación de actuar de una forma más próxima a la voluntad de la confrontación que a la voluntad de diálogo», resumió. Homs también ironizó cuando se le preguntó por el PSOE. «Les doy casi mis condolencias» señaló antes de decir que su abstención en la investidura supondrá el entierro del partido.