Diario Sur

Pedro Sánchez sondea a sus diputados afines

  • El exsecretario general considera una «cobardía» no ir a la sesión de investidura, pero aún no ha decidido qué hará

El grado de rebelión interna en el PSOE dependerá de varios factores y uno de ellos es el papel que decida adoptar Pedro Sánchez. El ex secretario general lleva tres semanas fuera del foco y más allá de algún 'tuit' en el que ha dejado entrever su intención de seguir dando la batalla orgánica, ha eludido cualquier declaración pública. Fuentes de su entorno aseguran, aún así, que lo más probable es que vaya a la sesión de investidura. «Considera que no hacerlo sería una cobardía», dicen. Otros, explican que ya se ha puesto en contacto con sus diputados afines para sondearlos antes de actuar.

A estas alturas, nadie se atreve a dar por sentado que el exsecretario general del PSOE votará 'no' en la primera y en la segunda votación del debate. Es más, algunos afirman que ha cambiado de criterio varias veces a lo largo de los últimos días. La decisión es, en cierto modo endiablada. «Si aspira a ser secretario general no se puede permitir el lujo de romper la disciplina de voto porque ¿qué autoridad tendría después para exigirla?», dicen sus críticos. «Desde luego, lo que no se puede plantear es la abstención», replican algunos de sus sus fieles.

Sánchez se habría planteado incluso, según confirman fuentes cercanas, entregar el acta como salida más digna a una encrucijada que quita el sueño incluso a los parlamentarios que le dieron su apoyo hasta el final. Pero sabe que esa decisión también tendría consecuencias negativas para sus aspiraciones; un líder sin escaño tiene limitado el ejercicio de la oposición y, a diferencia de Susana Díaz, al frente de la Junta de Andalucía, él carecería de plataforma para dar réplica al Gobierno del PP.

Con todo, hay quien asegura que el defenestrado dirigente estaría dispuesto, llegado el caso, a ceder la posición de cabeza visible a un tercero. Algunos apuntan al exlehendakari Patxi López, otros al exministro Josep Borrell.