Diario Sur

La Fiscalía sostiene que la agresión de Alsasua fue un acto de terrorismo

  • Argumenta que la alternativa KAS fijó en los años ochenta el «hostigamiento» a las fuerzas de seguridad como un eje de actuación

madrid. La Fiscalía quiere que sea la Audiencia Nacional la que instruya el sumario sobre la agresión la madrugada del pasado 15 de octubre de dos guardias civiles y sus novias en la localidad navarra de Alsasua. El Ministerio Público aduce que ese supuesto linchamiento del teniente, el sargento y sus novias podría considerarse un delito de terrorismo -competencia del tribunal de la calle Génova de Madrid- en tanto en cuanto la agresión se «enmarca dentro de la campaña de hostigamiento» a las fuerzas de seguridad del Estado que promovió en los años setenta y ochenta la llamada Alternativa KAS, una tesis inspirada por ETA.

Estos son los argumentos del escrito que el fiscal José Perals entregó ayer a la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, que le había consultado sobre su posible competencia después de que la semana pasada el Colectivo de Víctimas del Terrorismo denunciara ante la Audiencia Nacional la agresión de Alsasua, al considerar que la paliza a los dos agentes libres de servicio podría ser constitutiva de delitos de odio y de terrorismo.

Perals da la razón al colectivo de víctimas pues, argumenta, «se trata de graves hechos delictivos contra la integridad física de miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad realizados con el propósito de atemorizar a colectivos que no comparten sus ideas y generando una grave alteración para la paz pública». Unos ilícitos que pueden considerarse terrorismo según el Código Penal de 2015 en su artículo 573.

El Ministerio Público pide a Lamela que reclame «testimonio íntegro de las actuaciones» al juzgado de instrucción de Pamplona, que ya tomó declaración a dos personas como imputados, como paso previo para pedir que se inhiba a favor de la Audiencia Nacional.

También reclama a la Policía Foral de Navarra que entregue todos los informes sobre la agresión a los agentes del instituto armado y ordena a la Guardia Civil que, de manera urgente, presente un informe «sobre la campaña de acoso que sus agentes sufren en la Comunidad Foral de Navarra y, concretamente, en la localidad de Alsasua».

Perals insiste en que la paliza no fue fortuita, sino que tendría relación con la consigna de «la expulsión de Euskadi de la Guardia Civil» que la Alternativa KAS fijó como «uno de los ejes de actuación de la izquierda abertzale».