Diario Sur

El Rey deja en manos del Congreso que Rajoy sea elegido el 29 o el 30

El Rey posa ayer con el portavoz del PNV, Aitor Esteban, ante la entrevista en la Zarzuela. :: Chema Moya / efe
El Rey posa ayer con el portavoz del PNV, Aitor Esteban, ante la entrevista en la Zarzuela. :: Chema Moya / efe
  • Los líderes de los partidos ratifican ante Felipe VI el sentido de su voto en la investidura y dan por concluida la etapa del bloqueo

Esta vez no hay ningún misterio ni sobre el candidato que será designado ni tampoco sobre el éxito de la misión. El Rey abrió ayer su última ronda de contactos con los líderes políticos con la certeza de que a finales de esta semana habrá nuevo Gobierno. La decisión del Comité Federal del PSOE de permitir con su abstención la investidura de Mariano Rajoy ha despejado la incertidumbre en la Zarzuela. El viraje de los socialistas desbloqueará la situación política después de un año de provisionalidad y evitará unas terceras elecciones. Una posibilidad que ha planeado desde la fallida investidura del líder del PP en agosto y que se había convertido en la mayor preocupación de Felipe VI por el fracaso colectivo que supondría unos nuevos comicios.

Enterrada ya esa posibilidad, y salvo sorpresa mayúscula, el líder del PP se someterá esta semana a su definitiva sesión de investidura. La incógnita reside ahora en fijar la fecha exacta del comienzo del debate, lo que determinará que la reelección del presidente se produzca el sábado 29 o el domingo 30. Pese a que se había deslizado que la Casa Real prefería la segunda opción para que don Felipe estuviera en España tras su asistencia a la Cumbre Iberoamericana en Colombia, el Rey manifestó ayer a sus interlocutores que no tiene predilección por un día determinado. «El Monarca me ha ratificado que la fecha la pone el Congreso y que no ha puesto ninguna condición para estar aquí para la firma del decreto (de nombramiento del presidente)», explicó la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, tras su paso por la Zarzuela. Fuentes parlamentarias apuntan que, en caso de que la segunda votación de investidura se produzca con Felipe VI fuera de España, no habría problema en que el Rey sancionara la decisión del Congreso a primera hora del domingo, una vez aterrice en Madrid.

El jefe del Estado sólo establece las audiencias con los partidos, tal y como estipula la Constitución, y la elección de la fecha del debate parlamentario es potestad de la presidenta del Congreso. Ana Pastor, que en agosto hizo público el calendario del primer intento de investidura tras una conversación con el candidato del PP, adoptará hoy una decisión. El Monarca, en cualquier caso, ha facilitado que la sesión pueda ser convocada mañana por la tarde, 24 horas después de su encuentro de hoy con Mariano Rajoy a las 15:30 horas. Ese es el plazo que, según la Presidencia de la Cámara baja, se necesita para la fijación del pleno.

Fuentes cercanas a Pastor insisten en que de momento no se ha tomado ninguna resolución sobre la fecha. «Tengo billete de vuelta (a Canarias) para este sábado y este domingo», comentó Oramas para poner un ejemplo de la incertidumbre que reina en la Cámara.

Ambiente distendido

La jornada en el palacio de la Zarzuela fue maratoniana. Se inició a primera hora con el portavoz de Nueva Canarias y tras él desfilaron los representantes de Foro Asturias, Coalición Canaria, UPN, Equo, Izquierda Unida, PNV, En Marea y la antigua Convergència. Uno a uno ratificaron su posición ante la investidura de Rajoy, una postura que no ha cambiado con respecto a la última vez.

Lo que transmitieron todos los líderes que despacharon con el Monarca es que se encontraba más relajado que en anteriores entrevistas y que la conversación discurrió «en un ambiente totalmente distinto». «Sonreíamos más», apuntó la diputada de Coalición Canaria. También Pedro Quevedo, el líder de Nueva Canarias, junto con el diputado de Foro Asturias, Isidro Martínez Oblanca, percibieron el cambio respecto a las consultas de julio.

Para el portavoz adjunto de Unidos Podemos, Alberto Garzón, el encuentro con el Rey nada tuvo que ver con el resto de rondas. «El ciudadano Felipe de Borbón está tranquilo -comentó tras la breve entrevista-; es consciente de que va a haber investidura y que se ha acabado este periodo en el que hemos estado buscando un Gobierno».