Diario Sur

El deslucido «no es no» bajo la lluvia de Ferraz

Un simpatizante del PSOE protesta ante la sede del partido, ayer, en la calle Ferraz. :: óscar del Pozo
Un simpatizante del PSOE protesta ante la sede del partido, ayer, en la calle Ferraz. :: óscar del Pozo
  • Unas docenas de simpatizantes del PSOE desafían al mal tiempo y piden evitar un Gobierno de Rajoy con gritos de «traición»

Los nubarrones y la lluvia fueron ayer uno de los principales protagonistas en la madrileña calle Ferraz, donde se vivió un día gris y no sólo en lo climatológico. Desde primera hora unas docenas de simpatizantes del PSOE ataviados con paraguas y chubasqueros desafiaron al mal tiempo y se concentraron ante la sede del partido. Su objetivo compartido era pedir a los miembros del Comité Federal que no permitieran un Gobierno de Mariano Rajoy. Sin embargo, quizás influenciados por el cielo plomizo o por las pocas esperanzas de que su voces fueran atendidas, el ambiente más que de protesta parecía de funeral, sobre todo con el paso de las horas.

«Abstención es corrupción» y «esta no es la sede del PP» fueron algunos de los cánticos que los dirigentes socialistas escucharon desde la distancia que les separaba de los manifestantes. Y es que hasta siete furgones de la Policía Nacional estuvieron desplegados en Ferraz para evitar altercados. Los agentes mantuvieron a los simpatizantes al otro lado de la calle sin dejar que se aproximaran a la entrada de la sede. «De qué tienen miedo», se quejaron la mayoría de ellos mientras llamaban «golpistas» a los miembros del Comité Federal que aparecían entre una nube de paraguas y periodistas. Sólo algunos dirigentes como Miquel Iceta o Josep Borrell, alineados con el ex secretario general Pedro Sánchez, recibieron los aplausos de los concentrados.

«Es una vergüenza y una traición a la clase trabajadora», explica Luis Miguel mientras sostiene una enorme pancarta con el clásico «no es no» acuñado por Sánchez. Este simpatizante pide que el partido consulte a la militancia sobre si debe abstenerse en la investidura de Rajoy. Algo que en su opinión no deberían decidir «cuatro representantes que además están en consejos de administración».

«Mejor, tortazo en las urnas»

Mientras en la sede del PSOE debatían si permitir a Rajoy gobernar como mal menor ante unas terceras elecciones que podrían ser catastróficas para el partido, las personas reunidas en Ferraz no mostraban dudas. «Es preferible ir a las terceras elecciones, aunque nos peguemos el tortazo», asegura Basilio, militante socialista desde hace 30 años y que eleva una bandera republicana porque «está en el ADN del PSOE». A su juicio, el comportamiento del Comité Federal es una «cacicada». Precisamente, esa fue otra de las palabras más repetidas. También proliferaron los carteles '17 Judas fuera', en referencia a las dimisiones de la directiva de Sánchez que precipitaron la caída del entonces líder del partido.

Los cánticos «mi voto es del PSOE y no de Rajoy» o «no a la gestora» se entremezclaron con debates improvisados entre los congregados frente a Ferraz sobre qué dirigente socialista era responsable de la situación actual del partido. Unos apuntaron a la presidenta andaluza Susana Díaz y otros al expresidente Felipe González. Había quienes todavía confiaban en la solución de un Gobierno alternativo. «Que se una la izquierda y no habrá terceras elecciones. Pero que no dejen al PP», exclama una mujer.

También estaba quien reprochaba a Sánchez no haber intentado con más fuerza un Gobierno con Podemos. «Se han dejado comprar», afirma Carlos mientras sostiene en cada mano unos carteles con forma de corazón verde. En ellos puede leerse: 'Miedo a perder vuestros privilegios'. La discusión sólo cesa cuando un cántico se eleva sobre todos: «No es no». Sin embargo, el grito cada vez suena más esporádico, deslucido y con menos convicción.