Diario Sur

Centenares de partidarios del 'no, es no' calientan motores a las puertas de Ferraz

  • Los simpatizantes socialistas acusan a los barones de golpistas y exigen que se dé voz a la militancia

La bautizaron como 'la revolución de las rosas'. Un día antes de que el Comité Federal del PSOE se reúna para, salvo sorpresa mayúscula, aprobar la abstención en la investidura de Mariano Rajoy, cientos de simpatizantes socialistas partidarios del 'no, es no' se concentraron a las puertas de Ferraz para denunciar el cambio de parecer de su partido. Y lo hicieron pese a la incesante lluvia, en algunos momentos diluvio, que cayó a lo largo de toda la jornada sobre la ciudad de Madrid. Además del 'no, es no', los lemas más escuchados fueron 'barones golpistas', 'queremos decidir' o 'democracia en el PSOE'.

La afluencia de personas fue en aumento a medida que avanzaron las horas del sábado. De seguir el mismo ritmo, para hoy se augura una 'lleno total' frente a la sede socialista, a semejanza de lo ocurrido hace tres semanas en el comité en el que se consumó el divorcio en las filas socialistas y la dimisión de Pedro Sánchez.

Con el ambiente tan caldeado y en base a los precedentes, la Policía Nacional desplegó ya ayer un amplio dispositivo de seguridad en torno a la sede del PSOE. Todos los concentrados insistían en el carácter pacífico de la protesta, pero las escenas del pasado comité en las que se increpó con dureza a dirigentes socialistas invitan a pensar que cualquier precaución es poca.

La 'revolución de las rosas', en referencia al símbolo del PSOE, partió de forma espontánea de dos militantes gallegas, Aida Loira y Sonia Pillado, con el objetivo de «movilizar a la gente» y «remover conciencias» para que la asbtención no se consume. Según denunciaron las dos simpatizantes frente a Ferraz, la dirección actual del partido «quiere cambiar el rumbo del PSOE y engañar a los votantes». «Abstenerse sí es apoyar a Rajoy, y supondría cuatro años de recortes que no podemos permitir», zanjaron Loira y Pillado. No son las únicas que piensan así. «Quiénes son los barones, si este es un partido de obreros, como los que estamos aquí», se preguntaba ayer con semblante serio otra simpatizante llegada desde Murcia.