Diario Sur

El PSOE andaluz defiende por primera vez la abstención para que gobierne el PP

Guillermo Fernández Vara, Susana Díaz y Javier Fernández el miércoles en la recepción del 12 de octubre. :: efe
Guillermo Fernández Vara, Susana Díaz y Javier Fernández el miércoles en la recepción del 12 de octubre. :: efe
  • Susana Díaz sigue guardando silencio pero el número dos de Andalucía ya ha dado un paso al frente en favor de la investidura de Rajoy

Susana Díaz sigue guardando silencio, pero como otras veces es su número dos, Juan Cornejo, secretario de Organización del PSOE andaluz, quien habla por ella. Y lo que hizo Cornejo ayer fue manifestarse alto y claro por primera vez a favor de la abstención para que gobierne Mariano Rajoy. «Está claro que la Ejecutiva del PSOE de Andalucía está diciendo que no se bloquee la formación de gobierno si no hay alternativa». A continuación insistió en que «la abstención es la fórmula para evitar terceras elecciones» y además desveló que este será su voto en el comité federal del día 23: «A mí no me produce urticaria», anotó. Eso sí, manifestó varias veces que a ningún socialista le gusta tener que dejar gobernar a Mariano Rajoy, pero que este es el mal menor para evitar unas terceras elecciones que dejarían a su partido en una situación peor.

Cornejo también fue rotundo cuando se le preguntó sobre los diputados del PSC y otros que han anunciado que votarán en contra decida lo que decida el comité del domingo. «Yo antes de hacer eso, entrego el acta». El número dos de Susana Díaz recordó la posición que defiende esta, que el PSOE vote unido en la investidura, nada de once abstenciones solo, y que todos acaten lo que decida el Comité Federal, guste o no. Para ello, admite Cornejo, hay que «dialogar» y «convencer», en alusión clara al PSC.

Y no hay mucho tiempo. En menos de una semana, el PSOE debe tomar la decisión trascendental de permitir, con su abstención, un Gobierno del PP o llevar al país a nuevas elecciones. Y lejos de haber logrado decantar la balanza hacia sus posiciones de una manera clara, la gestora que tomó las riendas del partido el pasado 1 de octubre se enfrenta a una militancia (al menos a un porcentaje ruidoso de ella) casi levantada en armas.

Así que sus partidarios han decidido pisar el acelerador y redoblar el esfuerzo explicativo en los medios. En los mismos términos que Cornejo en Andalucía, también el presidente extremeño Guillermo Fernández Vara se pronunció a favor de la abstención: «Nadie quiere que Mariano Rajoy sea presidente, pero lo que se está discutiendo es si lo es ahora o dentro de 55 días», argumentó.

El dirigente regional ha sido probablemente el socialista que menos se ha escondido y que con más transparencia ha expuesto, en los últimos meses, su visión del escenario abierto tras las elecciones del pasado 26 de junio. «Si hubiera alguna alternativa al Gobierno de Rajoy yo no me plantearía esto, pero un partido de gobierno o gobierna o deja gobernar», dijo en la Ser. En cierto modo, sigue cabalgando casi en solitario. Porque el resto de pesos pesados en edad de ocupar puestos de alta responsabilidad en un futuro próximo se han guardado de hacerlo.

La presidenta de Andalucía, que desempeñó un papel crucial en la caída de Pedro Sánchez, lleva días guardando silencio con el argumento de que ahora lo que toca es dar todo el apoyo a la gestora. La defensa de la abstención ha quedado, pues, en manos del veterano presidente asturiano Javier Fernández y de otras voces con suficientes horas de vuelo como para no temer quemarse ahora en la defensa de unos postulados que saben impopulares. Es el caso del exministro y hoy portavoz en el Parlamento Europeo, Ramón Jáuregui, o la exvicesecretaria general, Elena Valenciano.

Ambos llevan días tratando de justificar por qué, a su juicio, votar 'no' a la investidura de Rajoy sólo servirá para fortalecer a los populares y dar paso a un Parlamento en el que la oposición esté mucho más debilitada. «Entre todos podemos tener ahora mayoría para doblar el brazo al PP ¿no será eso más útil?», remarcan una y otra vez. Pero su empeño a duras penas logra neutralizar el empuje del movimiento 'militantes en pie', promovido por el alcalde de Jun, José Antonio Rodríguez.

Liderar la oposición

«Tan importante es gobernar como liderar la oposición y ser decisivos en todas las políticas» adujo Cornejo en los mismos términos que Jaúregui. Es un argumento que no termina de calar, entre otras cosas, porque para ser cierto el PSOE requerirá de la colaboración de Podemos que, de momento, está más centrado en aprovechar la coyuntura para disputarle el título de alternativa al PP que en sumar fuerzas.

Con todo, los partidarios de la abstención insisten en esa idea porque saben que, si la legislatura echa a andar de manera definitiva, habrá asuntos en los que Pablo Iglesias tendrá que ir de su mano. «Podríamos incluso crear una comisión de investigación sobre el caso Gürtel», apuntó Fernández Vara. El PSOE ya registró, de hecho, en el Congreso una petición con ese objetivo. Si hubiera elecciones, decaería y no está claro que pudiera volver a prosperar en el futuro Parlamento.