Diario Sur

Desmantelan al norte de París uno de los grandes zulos que le quedan a ETA

Policías trasladan parte del armamento incautado a ETA en un zulo de Biarritz el año pasado. :: efe
Policías trasladan parte del armamento incautado a ETA en un zulo de Biarritz el año pasado. :: efe
  • En cuatro bidones enterrados en un bosque había cerca de un centenar de armas embaladas y en aparente buen estado

La policía francesa, en colaboración con la Guardia Civil, descubrió ayer en un bosque al norte de París el mayor depósito de armas intervenido a ETA desde el anuncio oficial del cese de la lucha armada del que la semana próxima se va a cumplir el quinto aniversario. Cuatro bidones de gran tamaño enterrados en un bosque de Carlepont, municipio de 1.500 habitantes situado a 106 kilómetros de la capital, contenían cerca de un centenar de pistolas y revólveres, enteros o desmontados, cuidadosamente embalados y en aparente buen estado.

El golpe a la baza estratégica que se reserva ETA en el intento de arrancar una solución negociada con los gobiernos español y francés se produjo en el marco de una investigación preliminar abierta la víspera por la sección antiterrorista de la Fiscalía de París, con competencia nacional en la materia. La causa obedeció a una información comunicada a las autoridades judiciales por la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI, servicios secretos) y resultado del trabajo de sus equipos de investigación conjuntos con la Guardia Civil.

Los policías de la Subdirección Antiterrorista (SDAT) y de la DGSI, los cuerpos encargados del caso, todavía no han realizado un inventario preciso del zulo ya que han enviado sin abrir los paquetes contenidos en los bidones al laboratorio de la Policía Científica con la intención de detectar perfiles genéticos y huellas dactilares de sus manipuladores. En una primera inspección ocular se ha determinado por la forma de los embalajes la existencia de cerca de un centenar de armas de fuego, algunas en piezas desmontadas. Se encontraban perfectamente envueltas en celofán, cinta adhesiva o tela y embadurnadas en grasa para su conservación.

A falta de desprecintarlas y comprobar su número de serie, se maneja la hipótesis de que las armas proceden del atraco perpetrado por un comando de ETA en octubre de 2006 a la empresa Sidam en Vauvert, cerca de Nîmes (sudeste de Francia). Los asaltantes se llevaron 404 revólveres y pistolas completas y en piezas sueltas como culatas, cañones o tambores. Del botín se habían recuperado hasta la fecha 179 armas por lo que ETA todavía disponía de 225 unidades procedentes de aquel robo.

El hallazgo fue fruto de un prolongado trabajo de investigación en torno a la rama técnico-logística resultante de la reestructuración interna anunciada por ETA el 20 de julio de 2014. Un comunicado divulgado entonces daba a conocer la disolución de las estructuras logísticas y operativas relacionadas con la práctica de la lucha armada, es decir los comandos y la división militar obsoletos tras el abandono de la violencia. En su lugar se creaba un nuevo departamento técnico y logístico con la misión de llevar a cabo el sellado de los arsenales. En paralelo se reforzaba el aparato político encargado de preparar las negociaciones para una desmilitarización definitiva.

Los servicios antiterroristas creen que el entramado logístico militar se encuentra actualmente bajo la responsabilidad de Mikel Barrios Santamaría, en busca y captura desde noviembre de 2008 cuando eludió una operación policial en la que fueron detenidos otros tres jóvenes bajo la acusación de planificar actos de violencia callejera en Pamplona y su comarca. Se supone que este antiguo militante de Segi tomó el relevo de Xabier Goienetxea Iragorri 'Goiene' e Iñaki Reta de Frutos 'Zukaitz', presuntos responsables del sellado y gestión de los arsenales, tras su arresto el 7 de julio de 2015 en el municipio bajonavarro de Ossès.

Reubicados

El precedente arsenal importante decomisado a ETA había sido descubierto el 28 de mayo de 2015 en un palacete situado en pleno centro urbano de la localidad vascofrancesa de Biarritz. En aquella operación, denominada 'Brique' ('ladrillo' en francés), se decomisaron 19 revólveres y 7 pistolas de la marca Smith & Wesson, 1.200 cartuchos, 43,5 kilos de aluminio en polvo, material explosivo y placas de matrícula, una ínfima parte del potencial militar etarra según valoración de la policía gala.

El arsenal estaba destinado a realizar un gesto simbólico de desarme con motivo de la Conferencia Humanitaria para la Paz en el País Vasco que tuvo lugar el mes siguiente en dependencias anexas a la Asamblea Nacional, la Cámara de los Diputados francesa. En un posterior comunicado, ETA calificó la intervención policial como un golpe al proceso de sellado parta dejar fuera de uso operativo su armamento.

Tras el cese oficial hace cinco años de la lucha armada, ETA reorganizó y reubicó sus arsenales en nuevos escondites diseminados por la geografía francesa. Con la excepción del depósito transitorio en la casa solariega de Biarritz, todos los zulos desmantelados desde 2005 estaban disimulados en zonas rurales o boscosas apartadas de núcleos poblados.