Diario Sur

Granados confiesa que el millón del altillo era suyo

  • Alega que no hay riesgo de fuga porque ya se ha descubierto todo su patrimonio oculto

madrid. El líder de la trama 'Púnica' confiesa para intentar salir de prisión. Francisco Granados ha admitido que los 922.000 euros que la Guardia Civil encontró en un maletín escondido en el altillo de un armario de la casa de los suegros son suyos. Alega que ese dinero y el de sus cuentas ya bloqueadas por el juez Eloy Velasco es el único patrimonio con el que cuenta, por lo que no cabe el riesgo de fuga.

Ese es el argumento central del exnúmero dos de Esperanza Aguirre en su escrito enviado a Velasco y en el que pide que rectifique su decisión del pasado 5 de octubre por la que alargó dos años más la prisión provisional del exsecretario general del PP de Madrid. El juez decidió dejar entre rejas a Granados, encarcelado desde el 31 de octubre de 2014, basándose en que tiene «de una manera oculta una gran cantidad todavía elevada de dinero, que esta investigación todavía no ha sido capaz de decomisarle».

En su recurso, el cabecilla de 'Púnica' aduce que ese dinero procede de la cuenta que en su día, antes de entrar en política, tuvo en Suiza. Unos fondos que posteriormente fueron repatriados a España por su 'alter ego' en la trama y socio, el también imputado David Marjaliza.

Según Granados, él mismo decidió de manera «voluntaria» cerrar la cuenta en el país helvético al considerar que este depósito «no era compatible con el ejercicio de un puesto político de cierto relieve en Madrid».

Hasta ahora, el exdirigente del PP había negado saber nada de ese dinero que se encontró hace dos años en el domicilio de sus suegros, Juan Alarcón y Catalina Castellanos. En su declaración como imputado, Alarcón también dijo desconocer el origen de esos fondos y alegó que en su casa había entrado mucha gente que podía haber dejado ese maletín lleno de dinero. Podían haber sido, según dijo, desde «unos ladrones» pasando por «el fontanero» e, incluso, «unos repartidores de Ikea».