Diario Sur

El Rey convoca una última ronda para la investidura con el PSOE aún indeciso

  • El presidente de la gestora, Javier Fernández, tiene dos semanas para convencer a los suyos de que lo más conveniente es dejar gobernar a Rajoy

El PSOE no ha puesto aún fecha al Comité Federal que ha de decidir si se facilita un Gobierno de Mariano Rajoy en minoría o se opta por volver, una vez más, a las urnas. Pero las cosas han cambiado lo suficiente en el primer partido de la oposición como para que el jefe del Estado haya considerado oportuno explorar, en una última ronda de contactos con las formaciones políticas, las posibilidades de éxito del candidato del PP. Felipe VI recibirá en el palacio de la Zarzuela a los representantes de los partidos entre el 24 y el 25 de este mes, al límite del plazo para que la legislatura expire de manera automática.

El calendario fijado por el Rey da a Javier Fernández, presidente de la gestora que dirige el PSOE desde el traumático cónclave del 1 de octubre, una horquilla de dos semanas para tratar de convencer a quienes aún tienen dudas de que lo mejor para el país y para el propio partido es optar por una abstención «técnica». Y en ello se empleó este martes de nuevo.

El veterano político argumentó, en una entrevista en Telecinco, que por más rechazo que le produzcan los casos de corrupción que salpican al PP, carece de sentido construir una «barricada ética» que impida el diálogo porque es una formación a la que han votado ocho millones de personas que merecen su respeto. Pero, sobre todo, insistió en que si ahora el PSOE opta por el 'no' a Rajoy en dos meses el PP pasará de sus 137 diputados actuales a una «mayoría absoluta».

Es la tesis que más repiten los pocos partidarios de la abstención que se atreven a defender su postura en público; que más vale aprovechar los 85 diputados con los que cuentan ahora para condicionar la acción de gobierno y legislar con otros grupos desde el Parlamento que arriesgarse a perder esa posición de fuerza relativa en las urnas. Lo dijo también la exvicesecretaria general del partido, Elena Valenciano, en Onda Cero: «Soy partidaria de que Rajoy gobierne en minoría y no de terceras elecciones que reforzarían a la derecha».

Calmar los ánimos

El clima de rechazo visceral al PP, con todo, es aun muy fuerte entre la militancia. Y eso lleva a pensar que Fernández no se atreverá a convocar el Comité Federal hasta el último minuto. Aunque tanto los 'sanchistas' como los hoy oficialistas admitan en privado pocas dudas de que la opción de la abstención saldrá adelante, conviene tratar de tranquilizar los ánimos. Eso lleva a pensar que el cónclave se celebrará el domingo 23, es decir, el día anterior al inicio de la ronda de consultas.

El propio líder interino explicó ayer que no tiene fácil convocarlo antes. El próximo sábado, el PSC celebra las primarias para elegir a su próximo líder -Miquel Iceta o Núria Parlón- y parece lógico esperar a que ese asunto se resuelva. El sábado siguiente, es él mismo quien debe acompañar a los Reyes a los premios Princes de Asturias, que tendrán lugar entre el día 20 y el 22. Cabe la posibilidad de que la cita se celebre algún día entre semana, pero lo habitual es que los comités federales se hagan en fin de semana para no interferir con las obligaciones institucionales de algunos de sus miembros.

Lo que ya está claro es que, como pronto, la eventual sesión de investidura de Mariano Rajoy comenzaría el día 26 y la votación definitiva de su candidatura como presidente del Gobierno se produciría el día 29. En esas fechas, el jefe del Ejecutivo en funciones tenía previsto viajar a Cartagena de Indias para participar junto a Felipe VI en la Cumbre Iberoamericana. Si la investidura se produce, algo que la mayoría de los grupos de la Cámara dan por hecho, el líder del PP tendrá que anular el viaje. El Rey, en cambio, mantendrá su agenda y firmará el decreto de nombramiento del presidente a su vuelta, el domingo 30.

Podemos, mientras, ya canta victoria. Su secretario de Organización, Pablo Echenique, se apresuró a interpretar ayer la convocatoria del Rey -formalizada a través de la presidenta del Congreso, Ana Pastor- como la prueba inequívoca de que «todo está ya cocinado» entre el PP, el PSOE y los poderes fácticos del país para que Rajoy siga en el poder. Es el discurso con el que pretende descabalgar a los socialistas como primera fuerza de la oposición y atribuirse el título.

Con todo, también al final de la pasada legislatura el jefe del Estado hizo una última ronda al límite de los plazos para que expirara el mandato de las urnas y resultó baldía.