Diario Sur

Los arrepentidos de 'Gürtel' cercan en el juicio al exmarido de Ana Mato

  • Un constructor y un exconcejal del PP declaran que Sepúlveda recibió cohechos y que la trama financió su campaña de 2003

El exsenador del PP y exalcalde de la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón, Jesús Sepúlveda, quedó ayer tocado tras las declaraciones incriminatorias de dos arrepentidos durante el juicio de la primera época del 'caso Gürtel' (1999-2005). El constructor Alfonso García-Pozuelo y, sobre todo, el exconcejal de Hacienda en Pozuelo Roberto Fernández señalaron ante el tribunal de la Audiencia Nacional que Sepúlveda, exmarido de la que fuera ministra de Sanidad Ana Mato, recibió cohechos y tuvo una relación simbiótica con la trama liderada por Francisco Correa.

García-Pozuelo, propietario de Constructora Hispánica, fue el primer imputado que declaró su arrepentimiento y abonó 670.000 euros para reparar el daño causado. Acusado de un delito de cohecho continuado por pagar más de 1,3 millones de euros en mordidas a cambio de adjudicaciones entre 2003 y 2007, reconoció a la fiscal que entre los receptores estaba el grupo Correa y Jesús Sepúlveda.

«Di dinero a Sepúlveda y a Correa, y éste me dijo que de esos fondos (los referidos por la fiscal en una operación en Castilla y León) participaba Luis Bárcenas», aseguró el empresario, en referencia a la supuesta concertación de los citados para adjudicar contratos públicos de construcción de carreteras y tratamiento de residuos a cambio de dádivas. Se supone que el extesorero del PP cobró 1.248.561 euros en comisiones por intermediar en las adjudicaciones y otro diputado popular, Jesús Merino, 331.737 euros.

Tras García-Pozuelo declaró el exconcejal de Hacienda en Pozuelo, economista y exdecano de una universidad privada de Madrid, para el que la Fiscalía reclama dos años y tres meses de prisión por delitos de fraude continuado y malversación. La declaración de Fernández fue muy detallada, dada la responsabilidad que tuvo durante dos años y medio en el consistorio madrileño al dirigir el área de Hacienda.

«Gran parte de la campaña de las elecciones municipales de 2003, que ganó Sepúlveda por mayoría absoluta, la financió Correa. Una persona desconocida traía los sobres. La vi tres o cuatro veces. Sé que le dieron unos 100.000 euros», relató el exconcejal. «Correa iba incluso a reuniones del partido, pero yo trataba con Isabel Jordán, su persona en Pozuelo. Pagaban fotocopiadoras, inmobiliario, viajes y otros gastos del alcalde. La cosa llegaba hasta tal punto que un día acompañé a Sepúlveda a la calle Serrano de Madrid para comprar un bolso Loewe que me dijo que pagó Correa», añadió.

El chivatazo

Asimismo, el arrepentido reveló que a mediados de 2005 «alguien» avisó al grupo municipal del PP en Pozuelo de que les estaban realizando seguimientos policiales. «Nos dieron unos teléfonos encriptados y nos dijeron que no tuviéramos relación con Correa», señaló Fernández, que relató al tribunal por qué decidió 'tirar de la manta': «Después de haber tocado fondo tras haber sido vicedecano universitario me parecía que era el único modo de mostrar a mis hijos que su padre estaba saliendo de este tema».

Ante la carga probatoria tan abrumadora contra Sepúlveda, a quien la Fiscalía reclama 15 años y cuatro meses de prisión por siete delitos, su defensor trató de quitar valor a la declaración del exconcejal de Pozuelo. En sus preguntas, el letrado deslizó que la trama 'Gürtel' le pagó al acusado arrepentido fiestas con prostitutas, circunstancia que fue reprobada por el presidente del tribunal, Ángel Hurtado.

El primero en dar el pistoletazo de salida a las declaraciones de los arrepentidos fue Jacobo Gordon. El empresario y exsocio de Alejandro Agag en varias sociedades, en 1993 montaron una empresa de 'paintball' que resultó fallida, reconoció que entregó 300.000 euros a Correa para comprar unos terrenos urbanizables en Majadahonda, donde la trama había extendido su red.

Un proyecto inmobiliario en el que también participó el entonces alcalde popular Guillermo Ortega, quien puso 150.000 euros. Así lo relató Gordon, testigo en la boda del yerno de José María Aznar y para el que la Fiscalía pide dos años de prisión por blanqueo de capitales: «Me dio un sobre, fui al baño y lo conté: había 150.000 euros», declaró. «¿No se daban facturas para que pudieran declararlo?», preguntó la fiscal Concepción Sabadell. «Nada», reconoció el acusado.