Diario Sur

El presidente de la Generalitat, el viernes, en la Asamblea de Municipios Catalanes. :: EFE
El presidente de la Generalitat, el viernes, en la Asamblea de Municipios Catalanes. :: EFE

Puigdemont busca atraer a Podemos a su referéndum unilateral

  • El presidente de la Generalitat se reúne mañana en Madrid con Iglesias, que presume de ser el único que defiende la «plurinacionalidad»

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, mantendrán mañana en Madrid una reunión privada, aprovechando la visita que el dirigente nacionalista realizará a la capital española, donde participará en unos desayunos informativos. El encuentro se producirá casi una semana después de que la Cámara catalana aprobara la nuevo calendario secesionista de Junts pel Sí y la CUP, que sitúa el referéndum en septiembre de 2017, y en un momento en el que por primera vez Catalunya si que es Pot, la marca en la que se integra el partido morado en Cataluña, ha iniciado un proceso de aproximación al independentismo.

Este acercamiento podría verse plasmado en los presupuestos que ultima la Generalitat, si la CUP mantiene su rechazo frontal, pero sobre todo tiene su incidencia en los apoyos al derecho a decidir. La confluencia de izquierdas se abstuvo frente a la propuesta de referéndum unilateral y vinculante que plantearon Junts pel Sí y la CUP esta semana en el Parlament, mientras que la coalición de CDC y ERC se sumó a la votación pactada que propuso Catalunya sí que es Pot, que de hecho fue, por un voto, la opción que obtuvo más respaldos (73 de 135).

Tanto las fuerzas independentistas como la marca de Iniciativa y Podemos están de acuerdo en la celebración de un referéndum. Ambos reconocen a Cataluña como una nación con derecho a la autodeterminación. Incluso coinciden en que una votación acordada con Madrid sería la ideal para resolver el pleito catalán. Las discrepancias llegan a partir de ahí. Junts pel Sí y la CUP apuestan por celebrar la consulta digan lo que digan el Gobierno central y el Constitucional. En cambio, la izquierda alternativa, de momento, no va tan lejos.

«Naciones sin Estado»

Puigdemont buscará la complicidad de Iglesias a su propuesta unilateral, consciente de que el debate en las confluencias catalanas de izquierdas está a la orden del día. Lluís Rabell, portavoz de Catalunya sí que es Pot, así como la mayoría de los dirigentes de Iniciativa rechazan la vía unilateral, porque creen que sería repetir el 9-N. Los comunes y los dirigentes de Podemos en Cataluña, en cambio, no cierran ninguna puerta, como ha expresado esta semana Xavier Domènech, portavoz en el Congreso.

Iglesias insistió este sábado en presentar a su partido como el único de ámbito estatal que defiende la plurinacionalidad de España y como el preferido entre las «naciones sin Estado». El acercamiento entre las fuerzas independentistas y los soberanistas de En Comú Podem ha sido posible porque, de golpe y porrazo, Carles Puigdemont ha vuelto a situar el referéndum en el frontispicio de la legislatura. «O referéndum o referéndum», afirmó en el debate de la moción de confianza.

La pantalla de la consulta se suponía que estaba superada. Al menos, eso era lo que mantenían los dirigentes sececionistas, por lo que está por ver si la vuelta a la casilla de salida es una jugada táctica. En todo caso, Puigdemont insistirá, en su visita a Madrid, en reclamar un referéndum pactado, como mejor herramienta para buscar una salida negociada y dialogada al conflicto.

El presidente de la Generalitat, en principio, ya no cuenta con la baza de ofrecer los votos de CDC y ERC para la investidura de un Gobierno alternativo al PP a cambio de una consulta, pero hará una penúltima llamada a las fuerzas políticas españolas para que den una «respuesta de Estado», que evite el choque de trenes. Trata de cargarse de razones, especialmente de cara al exterior, antes de pulsar el botón rojo y convocar el referéndumsin aceptación del Ejecutivo central .

Esa es una vía que cuenta con un apoyo muy justo (en votos no supera el 48%), de ahí que el papel que puedan jugar Pablo Iglesias y Ada Colau sea determinante. El referéndum vinculante y sin acuerdo tiene el aval del 53% de los escaños de la Cámara catalana. Con el concurso podemista estaría cerca de los dos tercios. Pero sobre todo sería fundamental para el día de la votación. Puigdemont ya ha dicho que lo que hará que la consulta sea vinculante será el porcentaje de abstención. Si solo votan los independentistas, será una nueva edición del 9-N, con un 35% de asistencia a las urnas.