Diario Sur

Francia descubre a un submarino nuclear ruso espiando en el Golfo de Vizcaya

parís. Un submarino nuclear ruso fue detectado a comienzos de año por la Marina francesa en una misión de espionaje en aguas internacionales del Golfo de Vizcaya, en la primera localización conocida en este sector desde el final de la Guerra Fría. Su presencia mar adentro, enfrente de la fachada atlántica gala y de la costa cantábrica, pretendía ser secreta a diferencia de la incursión de dos bombarderos supersónicos 'Tupolev' que el 22 de septiembre volaron hasta cerca del puerto de Bilbao -a 65 kilómetros del espacio aéreo español-, en una demostración deliberada de fuerza aérea que provocó la movilización escalonada de una decena de cazas noruegos, británicos, franceses y españoles coordinados por la OTAN.

El incidente del submarino ha sido rescatado ahora del olvido mediático por círculos militares galos, al hilo de la reciente interceptación de las dos aeronaves portamisiles en las inmediaciones del litoral vasco. El digital 'Obs', editado por el semanario del mismo nombre y próximo al poder socialista de París, reveló en marzo el caso sin ser desmentido por el Ministerio de Defensa. Según la información, que citaba como fuente a un alto responsable francés, el navío ruso fue detectado a principios de enero en el Golfo de Vizcaya, donde no llegó a rebasar el límite de las aguas internacionales.

Expertos militares pusieron posteriormente en duda que se tratara de un submarino armado con misiles de cabezas nucleares, como indicaba la noticia. La publicación especializada 'Mer et Marine' se decantó por la tesis de que fuera uno de los antiguos lanzamisiles balísticos, con un alcance mínimo de 8.000 kilómetros, que Rusia ha transformado en buques espías.