Diario Sur

Ciudadanos está dispuesto a renegociar su pacto con el PP para que entre el PSOE

  • Rivera califica de «surrealista» que Rajoy exija contrapartidas a los socialistas por su abstención

MADRID. Ciudadanos está dispuesto a hacer nuevas concesiones para evitar a toda costa unas terceras elecciones y aceptaría modificar el pacto de investidura que firmó con el PP para facilitar la abstención del PSOE.

La formación que preside Albert Rivera se muestra favorable a variar «algún punto concreto» del acuerdo sellado en agosto con los populares aunque, a su vez, duda que haya tiempo y ganas para hacerlo. «Me parece legítimo que el PSOE exija cosas a cambio», declaró ayer el propio Rivera en el Congreso.

El líder centrista está convencido de que la fuerte crisis que atraviesa el PSOE y que se ha llevado por delante a su secretario general tendrá consecuencias. «No creo que hayan montado todo esto para seguir igual», aseveró. Por eso calificó de «surrealista» que los populares se planteen ahora exigir contrapartidas a los socialistas por su abstención. «Si Ciudadanos ya se ha movido y el PSOE se está moviendo, solo faltaría ahora que el que quiere ser presidente se bloquee a sí mismo. Ni me lo planteo», afirmó Rivera. En su opinión, Mariano Rajoy «no solo no puede exigir cosas para ser presidente sino que debería asumir algunas».

El dirigente de la formación naranja insistió en que el mecanismo para llegar al desbloqueo y superar la parálisis de los últimos nueve meses está en manos de los «viejos partidos». «Necesitamos que el PSOE acabe de determinar su posición y que el PP vaya a la investidura cuanto antes para que las leyes que están en el cajón se pongan en marcha». Ciudadanos, por su parte, aseguró, mantendrá su compromiso de investir a Rajoy si trae «más síes que noes» y si respeta las 150 medidas acordadas en agosto.

Rivera, que reconoció sentirse más cómodo con la gestora socialista que con Sánchez, no quiso «meter el dedo en la llaga» y eludió opinar sobre los comentarios de Javier Fernández de que el PSOE del dimitido líder se estaba 'podemizando'. «No me meto en casa de los demás cuando tienen problemas», dijo. Lo que sí confirmó es que envió un mensaje «personal» a Sánchez tras su dimisión ya que «las personas estamos por encima de los partidos» y «nada tiene que ver con la política».