Diario Sur

Sánchez, en la cuarta fila del grupo parlamentario

Pedro Sánchez no se sentará cuando acuda al Congreso en el escaño del líder de la oposición en la primera fila del grupo socialista, ahí estará el portavoz del grupo, su fiel Antonio Hernando. El dimitido secretario general del PSOE tiene reservado asiento en la cuarta hilera. Una posición algo mejor de la prevista en un principio ya que se le había asignado la quinta.

Sánchez iba a ocupar el escaño de Eduardo Madina, quien a su vez bajaba un escalón hasta la cuarta fila. Pero el que fuera su rival en las primarias por el liderazgo del PSOE del verano de 2014 pidió que no fuera así y retuvo su asiento original, y Sánchez se quedó en la cuarta.

El presidente de la gestora había pedido que el ex secretario general del partido tuviera una ubicación «digna» dentro del grupo, en el que también hubo otros movimientos como consecuencia de la nueva correlación de fuerzas. Antonio Pradas, muy cercano a Susana Díaz y depositario de la renuncia de los 17 miembros de la ejecutiva que desató el conflicto, mejora su colocación en primera fila. En cambio, César Luena, exsecretario de Organización, pasa a la sexta, cerca del 'gallinero' al que han sido trasladados algunos 'sanchistas'.

El ex secretario general no estrenó su escaño porque no acudió ayer al pleno del Congreso ni a la reunión del grupo parlamentario con Javier Fernández. Un detalle al que no quisieron dar importancia en la gestora. El propio Fernández explicó que intentó hablar con Sánchez el lunes, pero estaba comunicando y no hubo devolución de la llamada.

Con quien sí ha hablado «un par de veces» el exlíder socialista ha sido con Luena. El exnúmero dos del PSOE no quiso confirmar si Sánchez se presentará a las primarias para secretario general cuando se convoquen, aunque el mismo sábado del tormentoso Comité Federal dio por hecho que así será.