Diario Sur

Sánchez se queda como diputado a la espera de unas eventuales primarias

Pedro Sánchez no se da aún por vencido. El exsecretario general del PSOE anunció ayer vía Twitter que se mantendrá como diputado por Madrid en el Congreso. Es una decisión fundamental si quiere optar en un futuro próximo a volver a liderar el partido. Y, según dejó claro él mismo la semana pasada, es algo que entra en sus planes.

En principio, y según aseguró Javier Fernández, no se esperan sangrías en el grupo parlamentario. Los tres portavoces -el del Congreso, Antonio Hernando; el del Senado, Óscar López, y la del Parlamento Europeo, Iratxe García- han puesto su cargo a disposición de la gestora, pero es probable que se opte por preservar, al menos, a Hernando.

Los nuevos responsables del partido no quieren dar la sensación de que ahora llega el momento de pasar facturas. Al contrario, les interesa demostrar que están dispuestos a «coser», como diría Susana Díaz, y el portavoz del Congreso ha demostrado en esta etapa que, pese a ser un pilar fundamental en la ejecutiva de Sánchez, tiene esa capacidad. Unos y otros le reconocen una gran habilidad para dirigir reuniones que no siempre han sido fáciles.

López y García lo tienen más complicado. A pesar de que el primero mantiene amistad con muchos de los críticos -fue mano derecha de José Blanco y secretario de Organización con Alfredo Pérez Rubalcaba- la implicación del senador en el plan de Sánchez para sortear las presiones de los barones ha sido indudable. Y la eurodiputada casi ha dado a entender que desea ser cesada.

Los cambios, que «no serán drásticos ni revolucionarios», según Fernández, se conocerán en los próximos días. Hoy el presidente de la gestora acudirá a la habitual reunión que los martes celebra el grupo parlamentario para preparar el pleno de la semana, pero no está claro que quiera correr tanto. De momento, lo único que ha hecho a gestora ha sido repartir encargos entre sus miembros. La portavocía recaerá en un hombre de Díaz, el andaluz Mario Jiménez.