Diario Sur

Díaz sitúa a Mario Jiménez y a la exconsejera María Jesús Serrano en Ferraz

  • La presidenta deposita una gran confianza en el portavoz del Parlamento andaluz, a través del cual tratará de controlar la gestora

Susana Díaz ha elegido a Mario Jiménez, actual portavoz socialista del Parlamento andaluz, y a la exconsejera María Jesús Serrano como miembros andaluces en la gestora que debe recomponer el PSOE. Jiménez es un hombre de larga experiencia orgánica en el PSOE andaluz, del que fue número dos cuando José Antonio Griñán fue secretario general y presidente de la Junta. Serrano es de la confianza de Díaz, pero también de Jiménez, con quien sintonizó cuando la exconsejera de Medio Ambiente dejó el Gobierno y pasó a diputada en junio de 2015.

De los dos la persona clave es Jiménez. A través de él la presidenta andaluza controlará los pasos de la gestora, ya que su papel será a los efectos de una ejecutiva como un número dos. Tendrá una misión de fontanero que facilite el trabajo al presidente, Javier Fernández, para recomponer los numerosos cauces rotos en el seno del PSOE. Para ello debe servirle su experiencia orgánica. Fue secretario provincial del PSOE de Huelva (2008-2012) y luego vicesecretario general del PSOE andaluz desde 2012 a 2013.

Al llegar Griñán a la secretaría general de los socialistas andaluces en 2010 formó parte de su guardia pretoriana junto Susana Díaz y Rafael Velasco. Este último estaba llamado a ser su delfín, pero al dimitir pocos meses después como número dos al destaparse que su mujer era empresaria de cursos financiados por la Junta, dejó vacío el puesto. Díaz, secretaria de Organización entonces, pasó a número dos, mientras que Jiménez continuó como portavoz en el Parlamento y al mando del grupo parlamentario.

El expresidente de la Junta estuvo un tiempo dudando entre Jiménez y Díaz para cederle el testigo. En 2012 a Díaz la nombró consejera de Presidencia y a Jiménez vicesecretario general en el partido. Griñán llegó a comentar que Jiménez había sido generoso al dar un paso atrás a favor de Díaz. No llegó a haber pugna entre los dos, pero algo distanciados sí quedaron de aquello, ya que al ser elegida secretaria general del PSOE tras asumir la Presidencia de la Junta, Díaz prescindió de Jiménez como número dos en el partido y lo situó de nuevo como portavoz del Parlamento.

Con el tiempo, Jiménez ha vuelto al núcleo duro de la presidenta de la Junta, a su círculo de influencia, pero siempre un paso atrás. Ha cuidado con precaución que su papel sea el de pretoriano de Susana Díaz, acaparando el rol a veces negativo de fustigador de la oposición.

Al enviarlo a la gestora Susana Díaz parece atender a una vieja aspiración de Jiménez de estar en Ferraz, en el cuartel general del PSOE. Pero sobre todo es una muestra evidente de la mandataria andaluza de su absoluta confianza en Jiménez.

Con el político de Moguer (Huelva) Susana Díaz cierra además el círculo de fieles que han participado en la operación para apear a Pedro Sánchez de la dirección del partido, desde Antonio Pradas a Verónica Pérez, y hacerse de alguna manera con el control del mismo.

Lo más probable es que Jiménez, diplomado en Administración Pública y con un máster en Derecho, permanezca en la gestora que confirme el comité federal hasta la celebración del congreso extraordinario del PSOE una vez constituido el nuevo gobierno. Un puesto que puede obligarle a dejar el de portavoz del Parlamento y presidente del grupo parlamentario dado el tiempo que deberá dedicar a recomponer el partido desde el punto de vista orgánico.