Diario Sur

Desde la barrera

  • Los socialistas históricos se dividen entre los dos bandos del PSOE, el Gobierno evita inmiscuirse y Podemos ve la crisis «del régimen del 78»

El conflicto no deja a nadie indiferente. La crisis sin precedentes que vive el PSOE no solo enfrenta a los líderes de los bandos que luchan por tomar las riendas del partido sino que ha sacado a la palestra a un buen puñado de dirigentes históricos socialistas, divididos ante la contienda, ha situado de perfil al Gobierno y al PP, que temen liquidar con sus comentarios la última esperanza de investidura de Mariano Rajoy, y ha animado a Podemos a pronosticar los estertores del «régimen» diseñado en la transición y de los viejos partidos.

José Bono Expresidente del Congreso

Urge sustituir una dirección que va «de derrota en derrota»

El exministro de Defensa y expresidente del Congreso se alineó con absoluta claridad de parte de Felipe González y de los barones críticos y reclamó a Pedro Sánchez que deje de dar «un espectáculo deplorable». Cree precisa y urgente una nueva dirección en el PSOE, porque la actual ha llevado al partido «de derrota en derrota» y porque entiende que la formación «debe cambiar el rumbo». Dio a entender que está a favor de dejar gobernar a Rajoy y dijo que si el PSOE solo piensa en sus militantes y no en los españoles puede acabar teniendo 180.000 votos.

Josep Borrell Exministro socialista

Defiende a Sánchez y el congreso extraordinario

Ganó unas primarias para ser candidato a la Moncloa y terminó por dimitir por las zancadillas de la vieja guardia y los barones. Por eso, entiende y defiende a Sánchez, descalifica el papel de Felipe González en el golpe interno y reivindica que el líder del PSOE tenga «autoridad» y «autonomía». «No quiero un secretario general del PSOE que sea un hombre de paja de ningún poder territorial», señaló. Apoya la continuidad de Sánchez y la celebración inmediata de una congreso extraordinario precedido de primarias para elegir al secretario general.

Javier Solana Ex secretario general de la OTAN

Unas terceras elecciones pueden ser «un destrozo» para el PSOE

El exministro de Exteriores de Felipe González y ex secretario general de la OTAN, entre otros cargos, es uno de los líderes históricos más respetados del partido. No quiere alinearse con claridad con un bando u otro en la guerra interna, pero sí cree tener claro que unas terceras elecciones generales pueden ser «un destrozo» para el PSOE y que harán anhelar los actuales y raquíticos 85 escaños, según dijo ayer en Twitter. Solana participó en julio en un manifiesto que pedía a los partidos que olvidasen sus líneas rojas e intereses personales y negociasen un Gobierno «establece».

Abel Caballero Presidente de la FEMP

«Cambio de rumbo» para dejar de ser un partido segundón

El alcalde de Vigo y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) es un enemigo declarado de Sánchez -a quien ya no considera su secretario general-, pero, además, urge a la próxima dirección a «un cambio de rumbo» para que convierta al PSOE en «un partido de mayoría» y no en uno que pelea por segundas o terceras plazas. No quiere ni oír hablar de alianzas con Podemos, y menos si incluyen a independentistas, y considera que les conviene dejar gobernar al PP, porque si hay terceras elecciones «tendríamos más Rajoy que ahora».

Joaquín Leguina Ex presidente madrileño

Ve a Sánchez «entregado» a Podemos y vaticina una abstención a Rajoy

El exlíder socialista madrileño y expresidente de esa comunidad autónoma juzga a Pedro Sánchez como un desastre como político y cree que el gran error de los barones fue no haberle obligado ya a dimitir en enero pasado, «tras su primera derrota» en las elecciones generales. Considera que la mayor parte de los «disparates» que le atribuye al secretario general se deben a que está «entregado» a Podemos, a quien tiene pavor, pero también está convencido de que si se consuma su sustitución no habrá terceras elecciones porque el PSOE dejará gobernar a Rajoy.

Soraya Sáenz de Santamaría Vicepresidenta del Gobierno

Gobierno y PP se imponen un pacto de silencio mientras el PSOE dirime

La vicepresidenta del Gobierno en funciones confirmó que el Gabinete de Mariano Rajoy pretende mantenerse al margen de la crisis del PSOE. «No es nuestra tarea, no debemos inmiscuirnos y no lo vamos a hacer», respondió Soraya Sáenz de Santamaría. El pacto de silencio se ha impuesto desde el miércoles tanto en la Moncloa como en el PP. La dirección del partido redujo ayer las entrevistas diarias que suele conceder e hizo un llamamiento a la prudencia. Los populares se han sumido en el mutismo sin querer entorpecer la que podría ser una oportunidad de conservar el Ejecutivo antes de que concluya octubre.

José Manuel García-Margallo Ministro de Asuntos Exteriores

Llamamiento a superar la guerra y negociar con el PP

El ministro de Asuntos Exteriores en funciones llamó ayer al PSOE a superar el conflicto y presentar un partido «fuerte y unido» que desbloquee la investidura. José Manuel García-Margallo fue de las pocas voces del PP que se atrevió a volver a tender la mano a los socialistas para pactar un gobierno de coalición o para negociar la abstención de los 85 diputados de Pedro Sánchez a cambio de incluir en la hoja de ruta del Gobierno puntos programáticos esenciales para la segunda fuerza política.

Íñigo Errejón Secretario Político de Podemos

El partido de Pablo Iglesias sitúa el 15-M como origen de la crisis

Podemos analizó ayer la encrucijada del PSOE y concluyó que la crisis del partido «es también un reflejo de la crisis del régimen del 78». El argumentario de la formación de Pablo Iglesias apunta al movimiento ciudadano del 15-M como embrión de la sacudida que sufre una de las formaciones que conformaba, junto al PP, el bipartidismo. El secretario Político señaló, además, que el debate sobre si pactar o no con Podemos ha acrecentado la tensión entre los socialistas. En este contexto, sin poder vislumbrar el final y sin motivos para el «optimismo», Íñigo Errejón advirtió sobre la posibilidad de que la batalla acerque aún más a Mariano Rajoy a la Moncloa.