Diario Sur

El tribunal condena a cuatro años de prisión al promotor de la fiesta del 'Madrid Arena'

Miguel Ángel Flores a la salida de la Audiencia Provincial de Madrid tras conocer la condena a prisión. :: efe
Miguel Ángel Flores a la salida de la Audiencia Provincial de Madrid tras conocer la condena a prisión. :: efe

madrid. La Audiencia Provincial de Madrid condenó ayer a siete de los 15 juzgados por la tragedia en la fiesta del pabellón 'Madrid Arena', ocurrida el 1 de noviembre de 2012, en la que fallecieron cinco jóvenes. El principal acusado, el promotor del concierto Miguel Ángel Flores, fue castigado con cuatro años de prisión por cinco delitos de homicidio imprudente y 14 de lesiones graves. El tribunal concluyó que el exceso de aforo fue la causa de la avalancha humana que sepultó a las cinco fallecidas. Sus familias recibirán una indemnización individual de unos 350.000 euros y se consideró al Ayuntamiento de Madrid responsable civil subsidiario.

La Sección Séptima de la Audiencia de Madrid, presidida por la magistrada María Luisa Aparicio, relata en las 667 páginas de la sentencia los pormenores de la fatídica fiesta de Halloween con el DJ estadounidense Steve Aoki y en la que murieron Rocío Oña, Cristina Arce y Katia Esteban, todas de 18 años, y semanas después Belén Langdon, de 17, y María Teresa Alonso, de 20.

La sala considera que cinco de los 15 juzgados son responsables de la imprudencia que causó el fallecimiento de las chicas. La carga probatoria confirmada en el juicio sitúa en el peldaño superior al organizador del evento, Miguel Ángel Flores. Señala el tribunal que su intento de conseguir «en todo momento» el máximo beneficio económico le llevó a vender más entradas de las pactadas, circunstancia que generó el exceso de aforo.

En total entraron al 'Madrid Arena' 16.600 personas para un límite de 10.600, es decir, 6.000 más de las permitidas. Este hecho, sumado al cierre de vomitorios y escaleras y la apertura de las puertas de emergencia a mitad de la velada con acceso directo a la pista, fue el origen de las avalanchas humanas que provocaron la muerte de las cinco jóvenes y lesiones a decenas de asistentes.

Entrar en prisión

Además de los cuatro años de cárcel a Flores (la máxima pena que permite el Código Penal para el homicidio imprudente), el tribunal le impuso cuatro años de inhabilitación para la organización de eventos similares. El cumplimiento de la pena de prisión dependerá del recurso de casación que su defensa presentará en el Tribunal Supremo. Si se confirma la sentencia, el empresario de la noche entrará en prisión para cumplir parte de la pena, según aseguraron fuentes judiciales.

La sala colocó en un escalón inferior de responsabilidad a los directores de la empresa pública Madridec, encargada de la gestión del 'Madrid Arena, y al de Diviertt, que se ocupa de la seguridad del pabellón. Francisco del Amo y Santiago Rojo fueron condenados a tres años de prisión por cinco delitos por homicidio imprudente y 14 de lesiones. Mientras que los subalternos Miguel Ángel Morcillo, de Diviertt, y Carlos Manzanares, de la empresa de seguridad Kontrol 35, contratada por el promotor de la fiesta, recibieron un castigo de dos años, seis meses y un día de prisión. Todos ellos recurrirán el fallo.

En cuanto al resto de los acusados, el tribunal impuso una multa de 36.500 euros a los coordinadores de Seguriber, Raul Monterde y Juan José París, y absolvió a José Ruiz Ayuso, técnico de Madridec, y a José Antonio Díaz Romero, jefe de seguridad de Seguriber, por considerar que no tuvieron responsabilidad en los hechos. También consideró inocentes a Roberto Mateos, vigilante de Seguriber, y a Emilio Belliard, de Kontrol 34, por entender que su papel era de meros subordinados.

Del mismo modo, absolvieron a Emilio Monteagudo, jefe de Policía Municipal de Madrid, a quien la Fiscalía no acusaba «porque la precariedad del operativo policial que se dispuso no tuvo influencia en lo sucedido». Y también a los doctores Simón y Carlos Viñals, ya que pese a estar acreditada su negligente actuación cuando las víctimas fueron llevadas al botiquín, no se ha podido probar que si hubieran actuado correctamente podrían haber evitado que las chicas fallecieran dado el tiempo que estuvieron atrapadas en los vomitorios del 'Madrid Arena'.