Diario Sur

Tradición, ocio y descanso en el día de reflexión

La jornada de reflexión es ese día en el que la agenda personal de los cabezas de cartel se torna pública como si fuera el último coletazo de una campaña que ya ha terminado. Así los candidatos vascos y gallegos, cumpliendo con la tradición, procedieron ayer a posar en sus paseos matutinos, frente a un café o de compras antes de entregarse a la intimidad del descanso y la familia. El lehendakari y aspirante a la reelección en el País Vasco, Iñigo Urkullu, recorrió la feria medieval que se celebraba este sábado en Vitoria, cerca de donde el popular Alfonso Alonso se dejaba fotografiar adquiriendo libros. A esa hora en Bilbao, la socialista Idoia Mendia se dedicaba a reponer la nevera junto a su marido e hijos tras quince días de mítines.

También los representantes de EH-Bildu distribuyeron su tiempo entre las compras, el deporte, las visitas familiares y la lectura, mientras la candidata de Elkarrekin Podemos, Pili Zabala, aprovechaba para comer en una sociedad gastronómica de Tolosa, su localidad natal.

En Galicia, el socialista, Xoaquín Fernández Leiceaga, partidario de un pacto con el BNG y En Marea para alcanzar la Xunta, coincidía curiosamente con la candidata nacionalista Ana Pontón en la Plaza de Abastos de Santigo de Compostela. El tercero en la fórmula, el exmagistrado Luis Villares, se calzaba, sin embargo, las botas para peregrinar por un tramo del Camino rumbo al 25-S.

Mientras tanto, el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, optó por dotar de simbolismo a su jornada y se citó con el primer dirigente de la Xunta y presidente de honor de su partido, Gerardo Fernández Albor, de 99 años.