Diario Sur

Errejón insiste en que Podemos debe ser «flexible» en su diálogo con el PSOE

Íñigo Errejón trató ayer de minimizar las diferencias estratégicas que mantiene con su secretario general, Pablo Iglesias, sobre la forma en la que debe afrontar Podemos una posible negociación para la formación de Gobierno con el PSOE, pero no pudo evitar que resultasen evidentes.

Iglesias, se supone que respaldado por la mayoría de la dirección de la formación morada, ha dejado claro -ayer lo volvió a repetir su jefa de gabinete, Irene Montero- que no habrá acuerdo alguno con Pedro Sánchez salvo que el líder socialista esté dispuesto a negociar un gobierno de coalición con Podemos. Errejón, sin embargo, se negó ayer también a descartar en Burgos la posibilidad de cerrar un acuerdo de investidura con el PSOE sin que sea preciso que su partido entre en el Gobierno socialista.

El número dos de Podemos destacó que el acuerdo entre socialistas y podemistas es imprescinble para echar al PP y a sus políticas del Ejecutivo de España y porque es la última oportunidad de evitar otras elecciones generales. Se negó a concretar qué fórmulas puede tener ese hipotético pacto hasta que el PSOE haga su ofrecimiento, pero no solo no descartó ninguna, sino que indicó que la obligación de Podemos para favorecer la creación del gobierno alternativo es «ser flexibles y generosos, para estar a la altura».

Irene Montero no dejó dudas en sus palabras de que sin ejecutivo de coalición no habrá acuerdo alguno, porque coincide con PP, Ciudadanos y los críticos del PSOE en que un Gobierno de 85 escaños -los que tienen los socialistas- es «inviable».

Pero la razón fundamental es que Iglesias y su equipo exigen que este diálogo entre ambos partidos se realice de «igual a igual», por lo que no solo reclaman pactar políticas sino que exigen ser socios.

Montero restó importancia a las discrepancias con Errejón y zanjó la controversia con la promesa de que si al final la fórmula es polémica se convocará un referendo a las bases para que decidan.