Diario Sur

La sentencia del 'Madrid Arena' se conocerá el martes

Miguel Ángel Flores y el resto del imputado al comienzo del juicio el pasado enero. :: mariscal/ EFE
Miguel Ángel Flores y el resto del imputado al comienzo del juicio el pasado enero. :: mariscal/ EFE

madrid. Cuenta atrás para que el promotor y organizador de la fiesta del 'Madrid Arena', en la que fallecieron cinco jóvenes en noviembre de 2012, conozca si la previsible condena que le impondrá la Audiencia Provincial de Madrid es suficiente o no para entrar en la cárcel. El empresario Miguel Ángel Flores sabrá el resultado del juicio el próximo martes, según comunicó ayer el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Y la quiniela se mueve en tres variantes: los cuatro años de prisión por cinco delitos de homicido imprudente que pidió la Fiscalía, los 20 años que solicitaron las familias de las víctimas o la libre absolución que reclamó su abogado.

El tribunal de la Sección Séptima de la Audiencia de Madrid notificará a todas las partes la sentencia a medio día del martes, incluido a los 15 acusados, quienes conocerán de primera mano el fallo.

En el juicio, Flores manifestó su pesar por lo sucedido y culpó al Ayuntamiento dirigido entonces por la popular Ana Botella de alquilarle un edificio en malas condiciones. En cambio, la prueba practicada en la vista oral concluyó que la principal causa de la tragedia fue el sobreaforo (se vendieron 17.000 entradas para un recinto cercano a 11.000), agravado por el cierre de los vomitorios y la apertura de varias puertas de emergencias durante la fiesta para que entraran jóvenes sin control directos a la pista.

Según la fiscal y las acusaciones, la pista debía estar esa noche a reventar a la hora del número de la barca del afamado dj Steve Aoki, un extremo que venía en una de las cláusulas del contrato. El espectáculo finalmente se hizo y fue cuando se produjeron diversas avalanchas, entre ellas una mortal.

Al igual que el empresario Flores, ninguno de los acusados asumió en la vista oral su supuesta parte de responsabilidad. Ni los representantes de Madrid Espacios y Congresos (Madridec), gestora del edifico; ni los vigillantes de Kontrol 34 por abandonar sus puestos de trabajo y empujar a los asistentes, provocando caídas en el público; ni la empresa de seguridad del recinto, Seguriber, que no previno desde las cámaras la situación de riesgo. Ni tampoco los responsables de la enfermería, el doctor Simón Viñals y su hijo Carlos, o el exjefe de la Policía Municipal.