Diario Sur

Un comodín llamado Lapuerta

  • La «demencia» del extesorero del PP sacude los juicios de 'Gürtel' y de la 'caja B'

No es circunstancial que el pasado martes se sucedieran varios hechos importantes para el devenir de los procesos judiciales que afectan al Partido Popular. En pocas horas de margen se produjeron movimientos procesales que tendrán consecuencias en el juicio de la pieza principal del 'caso Gürtel', que comenzará el 4 de octubre, en el desarrollo de los prolegómenos de la vista oral de la 'caja B' del PP, que se celebrará en 2017, o en las diferentes causas del 'caso Palma Arena', sobre todo la que investiga la presunta financiación irregular de los populares a cambio de la adjudicación de una obra para construir un hospital en Mallorca presupuestado en 780 millones de euros.

Todo esto ocurrió el martes y 13 pasado, un verdadero martirio para el partido de Mariano Rajoy cuyo colofón fue la apertura de una causa penal en el Tribunal Supremo a la senadora Rita Barberá. En esta cadena de acontecimientos se publicó primero que el expresidente balear Jaume Matas había llegado a un acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción para confesar los hechos delictivos a cambio de devolver el dinero y evitar su nuevo ingreso en prisión. No era la primera vez que el exministro de Aznar estudiaba la solución del pacto. Pero esta vez sí parecía la definitiva, porque, según 'El Mundo', estaba dispuesto a tirar de la manta en las tramas en las que está implicado.

No fue gratuito, claro está, que una de las referencias al acuerdo extrajudicial -luego matizado por la Fiscalía General del Estado en un comunicado- era el nombre de Álvaro Lapuerta y el citado caso del hospital de Son Espases (adjudicado a OHL, cuyo principal accionista es el investigado Juan Miguel Villar Mir). Se informaba de que Matas estaba dispuesto a declarar que había un plan para adjudicárselo a la constructora y que fue el extesorero Lapuerta quien le entregó un sobre con las instrucciones que debía seguir la mesa de contratación.

Tras este órdago luego irrumpió Bárcenas. El también extesorero del PP salió a la palestra con una sorprendente jugada cuyas consecuencias procesales están por verse. Su abogado renunció a seguir ejerciendo la acusación particular en el caso del borrado de los discos duros. El cliente argumentó motivos económicos para sufragar su defensa, pero también alegó que su intención no era dañar al PP «como institución». «Sería perjudicial pensar lo contrario en estos momentos que seguimos sin gobierno», dijo Bárcenas a 'ABC'.

¿Bárcenas ayuda al PP?

El movimiento no fue un brindis al sol. La consecuencia directa es que podría salvar al PP como persona jurídica de ir a juicio por delitos de daños informáticos y encubrimiento, si al final así lo decide la Audiencia Provincial de Madrid cuando resuelva los recursos pendientes. Por este motivo, no son pocos los que vieron en el gesto de Bárcenas un guiño a Génova 13, un acercamiento ahora que llega el primer gran juicio de 'Gürtel', en el que el extesorero se enfrenta a 42 años y medio de prisión. Tampoco es baladí que un día después la defensa del PP recusara a la juez del caso para dilatar el procedimiento.

Con Matas, Bárcenas y Barberá en los titulares del martes y 13 para el PP, a medio día llegó la traca final: el tribunal de la Audiencia Nacional que juzgará 'Gürtel' o la 'caja B' decretó el archivo del primer caso para el extesorero Lapuerta, de 89 años, porque una «demencia» le ha dejado impedido. Que el guardián de las cuentas de los populares entre 1993 y 2008 no se siente en el banquillo era algo previsible, porque en julio los forenses concluyeron que no estaba en condiciones. Pero la confirmación de su incapacidad, coincidiendo con el posible pacto de Matas y el acercamiento de Bárcenas al PP, no fue casual, según dijeron fuentes conocedores de ambas causas.

Aunque Lapuerta nunca ha hecho daño a su partido pese a estar imputado, siempre ha negado las acusaciones de Bárcenas y la existencia de una contabilidad opaca, su ausencia provocará irremediables cambios en la estrategia de los acusados. «La culpa, del muerto, aunque en este caso del demente», resumían desde las acusaciones.

En cualquier caso, la familia de Lapuerta ya subrayó en un comunicado de hace dos años que fue «engañado» por la misma persona que lo hizo a Rajoy y al resto de presidentes y secretarios generales del PP, en alusión a Bárcenas. «No permitiremos que sea un chivo expiatorio de todas las miserias o ensucien su nombre», advirtieron entonces.