Diario Sur

Sánchez, con la candidata socialista a lehendakari, Idoia Mendia . :: efe
Sánchez, con la candidata socialista a lehendakari, Idoia Mendia . :: efe

Sánchez ignora el aviso de Díaz y reitera su llamamiento a Iglesias y Rivera

  • El líder socialista aprovecha su presencia en la campaña vasca para reclamar a los nuevos partidos un acuerdo de gobierno

No lo hizo de inmediato, pero sí a la menor ocasión. Pedro Sánchez aprovechó ayer su participación en un mitin de la campaña vasca en San Sebastián para dejar claro que no se siente en absoluto condicionado por el aviso que el jueves lanzó Susana Díaz sobre la imposibilidad de gobernar con 85 diputados y la obligación de pasar a ejercer una «oposición útil».

En una carpa instalada en el barrio de Intxaurrondo, junto a su fiel candidata a lehendakari, Idoia Mendia, Sánchez reiteró su llamamiento a los líderes de Podemos y Ciudadanos, Pablo Iglesias y Abert Rivera, para que accedan a sentarse a lograr lo que fue imposible en la pasada la legislatura, un acuerdo a tres bandas sobre una base programática y sin ningún condicionante previo sobre la composición del Gobierno, más allá de que él lo presida.

«El fin de los vetos cruzados -defendió- será el principio de la regeneración democrática de este país». El líder de los socialistas hizo caso omiso de eso que incluso los principales miembros de su ejecutiva admitían a finales de junio -tras acusar el golpe de la pérdida, otra vez, de cinco diputados y ver crecer la distancia del PP-. Lejos de asumir que los ciudadanos han decidido dejarles sin opciones de Gobierno argumentó que, cuanto más arrecian los ataques de la derecha más se ve la verdad de «que el PSOE es la alternativa al PP».

En su discurso, incluso desechó el planteamiento de la mayoría del sector crítico socialista, aparentemente dispuesto a una abstención para que gobiernen los populares si es con un candidato distinto de Mariano Rajoy. Porque, adujo, no se trata de «discrepancias personales». «El adversario del PSOE y mi adversario no tiene nombre y apellidos. Son las políticas que fomentan la desigualdad, el desempleo y la corrupción y por eso votamos no a Rajoy», remarcó. El secretario general de los socialistas tiene pendiente un encuentro con Pablo Iglesias, anunciado y aún no celebrado para hablar sobre estas cuestiones. Pero en el fondo sabe que sus posturas son distantes.

El líder de Podemos ya ha rechazado, e incluso ridiculizado, su propuesta de formar parte de un acuerdo que incluya a Rivera y lo que plantea es un Ejecutivo que se apoye en los nacionalistas y los independentistas catalanes. Por eso, la mano tendida de Sánchez fue acompañada de reproches. «A nosotros se nos reconoce; otros se disfrazan de izquierdistas pero son soberanistas porque nosotros somos la izquierda que antepone la agenda social y Podemos la agenda soberanista», acusó.

«Hablar idiomas»

En respuesta a las recriminaciones de Rajoy por negarse a facilitar que formara Ejecutivo, pese a contar con el apoyo de sus 137 diputados, los 32 de Ciudadanos y uno de Coalición Canaria (a solo seis de la mayoría absoluta), el dirigente socialista volvió a lanzar balones fuera e insistió en animar a Rajoy a «hablar idiomas» como hizo José María Aznar en 1996 y a empezar a entenderse con los nacionalistas para conseguir los votos que le faltan. Según su criterio, es Rajoy quien demuestra ser un «irresponsable» al mostrarse «incapaz de articular una mayoría» suficiente. «El PSOE se debe a la clase media trabajadora», abundó.