Diario Sur

La defensa de los presuntos violadores de los Sanfermines ve «contradicciones»

  • Declaran ocho testigos en el juzgado de Pamplona y uno asegura que los chicos «ligaban mucho y no tenían necesidad de violar a nadie»

Las defensas de los cinco jóvenes procesados por la presunta violación a una chica de 18 años en los pasados Sanfermines salieron satisfechos tras las declaraciones ayer de ocho testigos ante el Juzgado de Instrucción número cinco de Pamplona que instruye los hechos.

El abogado de uno de los acusados, Agustín Martínez Becerra, se mostró «bastante contento» porque, en su opinión, las testificales incidieron en la teoría de la defensa de que «existen muchísimas contradicciones y muchísimas cosas» que «en su día» se pondrán de relieve.

Martínez, que sostuvo que «las cosas no se han producido como se denunciaron en su día», negó la aparición de cualquier aspecto novedoso en el caso. «En forma alguna se ha puesto de relieve ningún dato novedoso que pudiese cambiar el curso de la investigación», remarcó, y transmitió «tranquilidad» con la vista puesta en el juicio, donde «se pondrá de relieve la inocencia de nuestros patrocinados», subrayó.

El siguiente paso de los defensores será pedir mañana o el martes la puesta en libertad provisional de los acusados para preparar con tiempo la vista oral, y después de que, a su juicio, no exista riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas que condicionen su excarcelación -llevan presos desde el pasado 8 de julio-.

Con respecto a las declaraciones, un testigo propuesto por un abogado defensor afirmó al juez que los acusados «eran muy simpáticos, que ligaban mucho y que no tenían necesidad de violar a nadie», según señaló a la salida del juzgado el abogado de la víctima, Carlos Bacaioca, a quien le pareció «bastante chocante» este testimonio de descargo de los cinco jóvenes sevillanos.

«No fue fingido»

El resto de testigos acordados por el juez fueron la pareja que atendió a la joven madrileña tras el suceso, la persona que encontró el teléfono de la víctima, tres policías municipales y la vecina del inmueble en el que ocurrieron los hechos.

Tras escuchar sus versiones, el abogado de la chica denunciante se mostró «muy optimista» y comentó que «los policías han declarado lo que declararon en su momento en el atestado policial y han añadido algún detalle interesante que ahora mismo no lo puedo decir», dijo, mostrando una percepción diferente a la de sus colegas defensores.

Bacaicoa relató que la señora que se hizo con el teléfono de la víctima declaró «cuándo lo encontró, la hora y la calle», y que la vecina del inmueble donde ocurrió la presunta violación ratificó «lo que dijo en su momento», al igual que la pareja que atendió a la joven. «Han confirmado que la chica estaba en estado de shock, llorando, desconsolada, aspecto ratificado por los policías», apuntó el letrado, que añadió que «no era nada fingido» y que estaba «realmente afectada».

El juez procesó en agosto a los acusados por cinco delitos de agresión sexual y otro de robo con violencia o intimidación. Les impuso una fianza de 500.000 euros porque los hechos «son de extrema gravedad, ejecutados en grupo y de manera reiterada, con múltiples penetraciones».