Diario Sur

A la espera de la 'solución García-Pelayo' en el Supremo

La decisión de Rita Barberá de seguir como senadora tiene un efecto directo sobre su causa penal, ya que mantiene la condición de aforada y el tribunal competente para investigarla seguirá siendo el Supremo. La exalcaldesa se queda de momento sola ante su suerte judicial, ya que el grueso de las pesquisas contra los más de 40 acusados en la 'operación Taula' -entre ellos asesores y ediles del Grupo Municipal del PP valenciano que presidía Barberá- está en el Juzgado de Instrucción 18 de Valencia. Así, la decisión de la senadora de dejar sus cargos en el PP pero no su acta de parlamentaria tiene un indudable significado procesal. Sus asesores legales son conscientes de que el camino del Supremo es, a priori, menos espinoso que el de cualquier otro juzgado. El ejemplo más claro fue el archivo de la causa en abril a la exalcadesa de Jerez María José García-Pelayo por el 'caso Gürtel'. La diputada del PP se libró con indicios parecidos a los de otros acusados, que sí irán a juicio en la Audiencia Nacional.