Diario Sur

Arrestan a la madre y a la abuela de una niña de nueve años por prostituirla

  • Otro detenido que fingía ser su abuelo se encargaba de buscar clientes y concertar citas con la menor por las que exigía hasta 300 euros

valencia. La Policía Nacional ha destapado uno de los casos más graves y aberrantes de prostitución infantil detectados en nuestro país. La víctima era una niña de sólo nueve años a la que su propia madre y su abuela abocaron presuntamente al negocio del sexo en la comarca valenciana de La Ribera. Las dos mujeres y un tercer implicado han sido detenidos y ya duermen en prisión por orden judicial. Mientras, psicólogos y trabajadores sociales de la Comunidad Valenciana intentan ahora borrar sus heridas y tejer un futuro digno para la pequeña. La Generalitat valenciana ha asumido la tutela de la menor, que no podrá ser visitada por su familia.

La investigación policial comenzó gracias a un ciudadano anónimo que descubrió la práctica ilegal y puso los hechos en conocimiento de la Policía Nacional. A partir de ahí, los agentes intervinieron con la premura que requería un caso tan grave y arrestaron a los tres sospechosos la semana pasada. Están acusados de delitos de prostitución, explotación sexual, corrupción de menores y abuso sexual.

Según se desprende de las investigaciones policiales, la familia de la menor decidió abocarla a la prostitución hace aproximadamente medio año. Y lo hicieron en su lugar de residencia, una población de La Ribera Baja, al sur de Valencia, de tamaño medio cuyo nombre omitimos en la información para preservar al máximo la intimidad de la víctima. Tanto la abuela de la niña como su madre, ambas de origen rumano, decidieron supuestamente que de ese modo podría llegar más dinero al seno de una familia con ingresos muy reducidos.

No lo hicieron directamente, sino que entablaron contacto con un tercer individuo conocido, pero sin vínculos familiares. Según fuentes de la Jefatura Superior de Policía, este hombre «se hacía pasar por el abuelo de la niña y era el encargado de buscar clientes y recaudar el dinero que luego entregaba» a la madre y a su abuela.

Ante el nulo desarrollo sexual de la menor, resultaba obvio que se trataba de un caso de prostitución infantil y ofrecer a la niña en público entrañaba un riesgo para la trama. Pero los sospechosos salvaron este obstáculo con algunas medidas para evitar ser descubiertos. «Utilizaban las horas del día con menos afluencia de transeúntes en las calles, al mediodía y a partir de la medianoche».

Abusos sexuales

Lo más sorprendente es que, durante al menos seis meses, hubo adultos que pagaron a la trama familiar por mantener relaciones sexuales con la niña en lugar de denunciar la crueldad de la que estaba siendo víctima.

Según fuentes próximas al caso, los clientes abonaban al falso abuelo cantidades que oscilaban entre los 100 y los 300 euros a cambio de las citas con la menor. Posteriormente, este hombre entregaba las ganancias a la madre y a la abuela. La Policía también le acusa de abusar sexualmente de la niña, sin precisar el número de ocasiones.

Tras reunir pruebas y escuchar el testimonio de la víctima, la Policía Nacional detuvo a la madre de la menor el martes 6 de septiembre. Al día siguiente, fue arrestada la abuela y el hombre encargado de buscar clientes. Las dos mujeres están acusadas de prostitución, explotación sexual y corrupción de menores.