Diario Sur

El Gobierno descarga la responsabilidad en el ministro de Economía

  • Catalá atribuye la elección de Soria «al entorno» de De Guindos y niega que Rajoy haya intervenido en la designación

madrid. Mariano Rajoy no tuvo nada que ver con la candidatura de José Manuel Soria al Banco Mundial. Esta será, con toda probabilidad, la línea argumental que emplee Luis de Guindos cuando comparezca hoy a las cinco de la tarde ante la comisión de Economía del Congreso. La pista la dio el titular de Justicia, que descargó toda la responsabilidad en «el entorno del Ministerio de Economía».

Rafael Catalá asumió que se cometió «un error» con la nominación de Soria porque «no se midió bien» las consecuencias que podía tener avalar la candidatura de un exministro que dimitió en su día de la cartera de Industria al haber aparecido su nombre en los 'papeles de Panamá' por tener relación con empresas radicadas en paraísos fiscales. El titular de Justicia precisó de todos modos en RNE que Soria renunció por «cuestiones reputacionales», en ningún caso por asuntos penales puesto que no está imputado en nada ilegal. Reconoció, no obstante, que ese antecedente «contaminó» su elección para ese alto cargo en la entidad financiera con sede en Washington en representación de España.

Catalá defendió asimismo la tesis de que Soria fue el candidato decidido en un concurso, aunque evitó utilizar esa palabra y habló de «procedimiento en el que se convocan unas plazas, se solicitan y hay una comisión de valoración» que fue la que decidió.

Una versión que no comparte la presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, organismo que depende del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Esther Arizmendi señaló el domingo en una entrevista concedida al diario digital 'El Español' que «se ha dicho que era un concurso y no lo era»; se trató de «una designación directa, como las que hay en todos los ministerios para cargos internacionales». Para Arizmendi, hubo «un conjunto de equívocos, malas definiciones y malas elecciones» en la eleccción del exministro de Industria, una decisión que, a su juicio, fue legal, pero que no es ética.

El ministro de Justicia insistió, sin embargo, en que Soria «pertenece a un cuerpo de funcionarios», el de técnicos comerciales del Estado, y tiene «derecho a su vida profesional». El problema, por tanto, fue, según Catalá, más de formas que de fondo, y se enrareció más con «la temperatura política actual».

La polémica, prosiguió el titular de Justicia, debería haber finalizado desde el momento en que renunció a la candidatura el pasado martes, aunque «algunos intentan alargar el asunto más de los razonable» por intereses políticos particulares en una época electoral.