Diario Sur

La vicepresidenta deja en manos de Guindos aclarar quién nombró a Soria

Soraya Sáenz de Santamaría, ayer, durante su comparecencia en la Moncloa tras la reunión del Consejo de Ministros. :: J. P. GANDUL / efe
Soraya Sáenz de Santamaría, ayer, durante su comparecencia en la Moncloa tras la reunión del Consejo de Ministros. :: J. P. GANDUL / efe
  • El Gobierno se niega a que el ministro acuda al pleno del Congreso, como pide la oposición, y limita sus explicaciones a la Comisión de Economía

El Gobierno confirmó ayer que el ministro de Economía no acudirá al pleno del Congreso para informar sobre la elección y la renuncia de José Manuel Soria a su candidatura al Banco Mundial. Todas las explicaciones que demanden los grupos parlamentarios se darán en comisión. Será Luis de Guindos quien detalle en ese formato el proceso de designación del extitular de Industria como aspirante a una de las direcciones ejecutivas de la institución internacional. Y en su relato tendrá que despejar lo que este viernes rehusó aclarar la vicepresidenta: quién señaló a Soria para el puesto. Tras una dilatada exposición de los motivos que llevan al Ejecutivo a rechazar que De Guindos se someta a una sesión monográfica en el hemiciclo, Soraya Sáenz de Santamaría se desembarazó en cuestión de segundos de las preguntas sobre la responsabilidad última del nombramiento de Soria. «Precisamente de esto se informará en comisión», zanjó sin señalar a nadie.

En los últimos días, se habían disparado los rumores en el Gobierno sobre si el ministro de Economía informó o no correctamente a Mariano Rajoy acerca de la designación, aunque fuentes populares recuerdan que nadie maniobra por su cuenta y riesgo sin el visto bueno del jefe del Ejecutivo. «De Guindos tiene el apoyo del presidente y de todo el PP en su conjunto», cerró filas ayer la dirigente madrileña, Cristina Cifuentes. Del mismo modo, Sáenz de Santamaría amagó con pasar página. Lo importante, según la vicepresidenta, es que Soria ha renunciado. De ahí que evitara ahondar en la polémica sobre si el escándalo pudo evitarse. «Uno, a veces, en estas circunstancias, no siempre es capaz de evaluar las implicaciones que pueda tener, hay ciudadanos que desconocían que existía ese puesto y ha tenido una relevancia pública importante. ¿Era o no previsible? Pues tampoco sé qué decirle porque lo que a veces lo es, otras no lo es», replicó al más puro estilo de su jefe de filas.

Mucho se llegó a especular en la pasada legislatura, cuando Soria abandonó el Gobierno tras aparecer en los 'papeles de Panamá', sobre si la vicepresidenta estuvo detrás de la dimisión. Pero este viernes la número dos de Rajoy decidió incluso agradecer el gesto de su segunda marcha. «Cuando uno hace las cosas pensando en sus compañeros, sus compañeros se lo tenemos que poner en valor», señaló pasando por alto que según el exministro de Industria su renuncia se consumó «a petición del Gobierno».

Para acceder a los entresijos habrá que esperar a que la Comisión de Economía convoque su sesión. De Guindos ya avanza que tiene «todo preparado» para la comparecencia. Y es más, aunque anticipa que seguirá las instrucciones del Ejecutivo, su disposición es la de informar «lo más rápido posible» sea donde sea. En esto el criterio del Gobierno, sin embargo, es claro. En la Moncloa identifican asistir a un pleno con favorecer la «precampaña» de la oposición y acceder a su «estrategia de desgaste» del PP.

Las 60 peticiones

Desde el Gobierno se denuncia el «uso un tanto llamativo» de los mecanismos del Congreso. Según la vicepresidenta, desde que el 19 de julio se constituyó la Cámara baja se han llegado a presentar hasta 60 peticiones de comparecencia en pleno o en comisión a miembros del Gobierno. «No sé si nosotros somos los más idóneos para explicar el 'impeachment' (proceso de destitución) de la dirigente brasileña Dilma Rousseff o los problemas que puedan tener en otros Estados ribereños del Mediterráneo», ironizó tras el Consejo de Ministros.

La posición del Ejecutivo no ha variado en estos meses. No se someterá al control de las Cortes estando en funciones y mientras el Tribunal Constitucional no resuelva cómo proceder en este tipo de situaciones.

La oposición, sin embargo, denuncia que el Gabinete de Rajoy trata de no rendir cuentas en el Parlamento. La presidenta de la Cámara, Ana Pastor no quiso ayer desvelar si, una vez conocida la negativa del Gobierno, abrirá el debate en la Mesa y Junta de Portavoces para consensuar una solución. «Que De Guindos venga a la comisión o al pleno me importa menos, lo que me importa es que venga la semana que viene», deslizó el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, que decidirá tras escuchar al ministro de Economía si hay responsabilidades políticas que asumir en este asunto. «No adelantemos acontecimientos», suscribió De Guindos.