Diario Sur

El PSOE rebaja las expectativas sobre la investidura de Sánchez

Pedro Sánchez conversa con Antonio Hernando durante la pasada sesión de investidura. :: ÓSCAR CHAMORRO
Pedro Sánchez conversa con Antonio Hernando durante la pasada sesión de investidura. :: ÓSCAR CHAMORRO
  • La dirección socialista afirma que pese a la ronda de contactos nunca estuvo en sus planes liderar la alternativa

madrid. El PSOE rebajó ayer las expectativas sobre una eventual investidura de Pedro Sánchez. La dirección del partido explicó que la ronda de contactos que ha abierto no es para comprobar con cuántos apoyos contaría en caso de pedir la confianza del Congreso para ser presidente del Gobierno. Lo que hace, agregan, es «buscar una solución al bloqueo» que nadie sabe o nadie dice en qué podría consistir.

Esta incertidumbre ha motivado que se disparen los rumores entre los socialistas, pero también en otras fuerzas, sobre los objetivos de Sánchez en sus charlas. Hay quien apunta que sondea las posibilidades de una abstención colectiva de todos los grupos de la oposición o de repartirse los once diputados que le harían falta a Mariano Rajoy para obtener más votos a favor que en contra en una nueva votación en la Cámara. Pero también hay quien insiste en que busca el acuerdo con Podemos y la abstención de Ciudadanos y los nacionalistas para ser investido presidente del Gobierno en detrimento de Rajoy.

Las explicaciones de sus colaboradores más cercanos no arrojan demasiada luz. El portavoz en el Congreso señaló rotundo que «Sánchez ni se ha propuesto para nada ni ha dicho que sea candidato a nada ni está pensando en absoluto en un gobierno de nada». Su objetivo, continuó Antonio Hernando, es «ayudar a que la solución llegue cuanto antes» y evitar «el fracaso colectivo» de las terceras elecciones.

La secretaria de Ciencia y estrecha colaboradora del secretario general, María González Veracruz, creyó tener la explicación a tanto misterio, pero solo contribuyó a enredar más el arcano. Sánchez, apuntó, no dice qué va a hacer porque «no quiere generar expectativas» y aún «no sabe qué opinan» todos los partidos. El secretario general del PSOE ha hablado por teléfono con Rajoy y el líder de Podemos, y ayer se reunió con el coordinador de IU, Alberto Garzón. Cuando hable con todos, agregó la diputada, tomará una decisión sobre la investidura.

Una posibilidad, la de la investidura, que para los socialistas andaluces, y para otros, no existe. «No es posible», sentenció el portavoz en el Parlamento de esa comunidad, Mario Jiménez.

Cita con IU

El secretario general del PSOE, entretanto, prosiguió con sus citas, ayer con el líder de IU y coportavoz de Unidos Podemos. Garzón, a diferencia de Rajoy y Pablo Iglesias, se reunió con Sánchez al que trasladó que apoyaría su investidura siempre que adquiriera «un compromiso programático para mejorar la vida de la clase trabajadora». El coordinador de IU, de todas maneras, no se hizo ilusiones sobre las posibilidades de entendimiento y se confesó «atónito ante el teatro político» que se ha organizado tras la fallida investidura del candidato del PP. El PSOE no comentó el encuentro, salvo para decir que era una más dentro de la ronda.

Ciudadanos, que aguarda la llamada o la reunión con el líder socialista, insistió en que lo que debe hacer el PSOE es abstenerse en una nueva investidura de Rajoy, y se acabaría con todos los 'dimes y diretes' de los últimos días. El problema, apuntó el portavoz Fernando de Páramo, es que «ni en el PSOE se ponen de acuerdo sobre lo que debe hacer» su secretario general.