Diario Sur

Mas acusa al Gobierno de querer ilegalizar el PDC por ser independentista

  • Interior se niega a inscribir a la antigua Convergència por similitud con otro partido y deberá cambiar el nombre

A cuatro días de la Diada, el Partit Demòcrata Català encontró razones para cargar con dureza contra el Gobierno central, al que acusó de querer aplicarle la ley de partidos y de promover su ilegalización por defender la creación de un Estado catalán.

El Ministerio del Interior rechazó la inscripción de la nueva organización que sustituye a Convergència en el registro oficial de partidos y cuestiona los objetivos independentistas de la formación, hasta el punto que advierte a los nacionalistas de que «el no sometimiento al ordenamiento jurídico para la consecución de dichos fines podría ser contrario al artículo 6 de la ley de partidos políticos».

«Es un escándalo democrático y un ataque contra la libertad de expresión que quieran ilegalizar el espacio político que representamos», afirmaron los exconvergentes. «No nos quieren ni en pintura, nos quieren borrar del mapa», aseguró Artur Mas, presidente del PDC. En su escrito, el Ministerio pide además modificar la denominación de la nueva formación «por otra que no incurra en riesgo de confusión».

Los problemas se le acumulan en cualquier caso a la antigua Convergència, que no acaba de empezar con buen pie. La militancia ya obligó a la cúpula a cambiar el nombre, tras rechazar con un motín en el cónclave convergente de julio pasado las dos propuestas inicialmente propuestas por la dirección. Finalmente, el partido optó por el nombre que eligieron los asociados del partido, pero un nuevo contratiempo obligará a la sucesora de CDC a volver a modificar sus siglas. Interior estima que el Partit Demòcrata Català puede confundirse con otro partido y por tanto las palabras demòcrata y català no pueden utilizarse en la denominación. De hecho, después de la elección del PDC, en el pasado julio, la formación Demòcrates de Catalunya, partido que surgió como una escisión de Unió, ya denunció a sus compañeros en Junts pel Sí por copiarles el nombre.

Para el PDC, en cambio, todo es una «operación política» del Estado contra el soberanismo, como lo fue a su juicio que los nacionalistas catalanes se quedaran sin grupo en el Congreso por primera vez o que la fiscal general avisara el martes con actuar de manera contundente contra el independentismo . «Nos quieren destruir porque lo que representamos es clave para que Cataluña sea un Estado», afirmó Mas.