La selección portuguesa, antes de un partido. / EFE

ANÁLISIS

El Mundial habla portugués

  • PORTUGAL

  • Paulo Bento prioriza en la idea de un bloque compacto que libere a Cristiano Ronaldo en el asalto a Brasil

Cinco mundiales disputados y el reto de alcanzar, al menos, el tercer puesto logrado en Inglaterra'66. Portugal viaja por sexta vez a la cita más importante con una maleta cargada de ilusiones y la fe ciega en su estrella, Cristiano Ronaldo. Encuadrada en uno de los grupos más complicados, la selección del país vecino desea que Brasil siga hablando portugués, pero en su honor, y en la memoria de Eusebio, recientemente fallecido.

Para ello Paulo Bento, el joven pero experimentado técnico de los lusos, tiene claro que necesita un equipo muy compacto, alternando talento y mucho trabajo físico, para dejar que el jugador de referencia se mueva en la delantera con libertad y sin excesivas obligaciones.

En la portería existen tres opciones fiables. Rui Patricio es el titular, pero ha emergido Beto con sus espectaculares actuaciones en el Sevilla. La tercera vía, más modesta, es el arquero Eduardo, del Braga.

Cristiano Ronaldo, durante un encuentro. / EFE

La defensa es posiblemente su línea más fuerte y menos reconocida. Y con la Liga muy presente. Salvo Bruno Alves, en el Fenerbahce, los otros tres futbolistas llamados a ser titulares en la zaga participan en el campeonato español. La experiencia de Pepe, el buen hacer de Joao Pereira y Coentrao, que se afianza en la izquierda tras la no convocatoria de Antunes.

En el centro del campo tampoco suele tener muchas dudas Paulo Bento. Tres hombres son irrenunciables si están en forma: Miguel Veloso, Raúl Meireles y Joao Moutinho, tres perfiles diferentes que se reparten el trabajo y la salida de balón.

Delante el indiscutible es Cristiano Ronaldo, que suele variar de acompañantes, siendo Helder Postiga y Hugo Almeida los que más repiten.

Alemania, Ghana y Estados Unidos se entrometen en los pasos iniciales de la selección de Portugal, que también cuenta con recambios de lujo en jugadores con una vasta experiencia internacional, como son los casos de Nani, Ricardo Costa e incluso Varela. No estará Tiago, quien decidió no continuar defendiendo a su selección a pesar de la petición expresa de su entrenador.

La historia no está de su parte. Quitando el tercer puesto en el 66 los resultados de Portugal han sido bastante irregulares. La última cita, en Sudáfrica, plantaron mucha cara a la todopoderosa España, y cayeron con honor por un tanto a cero, obra de David Villa. Antes, en 2006, alcanzaron las semifinales, sucumbiendo frente a la Francia de Zidane. En México 86 y en el Mundial de Corea y Japón 2002 no pudieron pasar de la fase de grupos. Ahora, en el momento de plenitud de Ronaldo y con una gran calma institucional y dentro del grupo, es el momento de pasar al siguiente nivel. Los lusos quieren que el Mundial hable portugués, pero en su honor.