MUNDIAL 2014

Sabor a gloria

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Klose celebra el título mundial. / Efe

  • Klose, Alemania y el ‘Mineirazo’ protagonizan buena parte de los récords que se han batido en Brasil

  • El Mundial se va repleto de cifras y datos que convertirán en legendarios a algunos futbolistas y selecciones de esta edición

  • GráficoUn Mundial de récords

La historia de los Mundiales se escribe a costa de momentos de gloria unidos a instantes de decepciones, de pasiones e instintos, de gestos que honran y desvaríos que marcan una carrera. De héroes y villanos; éxitos y fracasos.

Brasil deja el mordisco de Luis Suárez a Chiellini; las paradas en los penaltis del argentino Romero ante Holanda y la arenga anterior de Mascherano; el error de Silva y el posterior tanto de Van Persie, que comenzó a cavar la tumba de España; el esfuerzo agónico del lesionado Bacca; el rodillazo de Zúñiga que dejó fuera de juego a Neymar; cada himno brasileño cantado a capela por la entregada ‘torcida’; el decisivo cambio de portero de Van Gaal cuando quedaba un minuto de la prórroga ante Costa Rica para que el suplente Krul se convirtiera en el héroe del pase a semifinales.

Y se va repleto de datos y récords que convierten en legendarios a futbolistas y selecciones. El Mundial de 2014 se cierra con muchas imágenes para el recuerdo y algunas marcas que pueden permanecer vivas durante décadas. Muchas de ellas tienen a Alemania como protagonista. La selección dirigida con maestría desde el banquillo por Joachim Löw ha sido el equipo que mejor fútbol ha practicado y el que ha realizado una propuesta más atractiva para los aficionados, y eso tiene sus recompensas.

La primera, la que cuenta con más valor, ha sido un merecido título mundial que coloca la cuarta estrella en el escudo de la ‘Mannschaft’ tras batir en la final a una Argentina intensa y corajuda pero de juego rácano e insuficiente. Tras los siete encuentros disputados en este torneo, los germanos se han convertido en el país con más partidos disputados (106) y con más goles conseguidos (224) además de ser la selección que más finales ha alcanzado, con ocho, y la única selección que ha participado en cuatro semifinales consecutivas.

La derrota más humillante

Otro de los premios gordos que se lleva es haber sido la protagonista positiva de la que es considerada ya como la peor derrota de la historia. La semifinal que acabó con el humillante 1-7 a Brasil en Belo Horizonte se convirtió por sí misma en un compendio de hechos históricos que va más allá de lo deportivo.

El ‘Mineirazo’ ha dejado pequeño al ‘Maracanazo’ de 1950.

Para la ‘Canarinha’ supuso la primera derrota como local en un partido oficial desde hacía casi 39 años. La anterior ocasión en que dobló la rodilla fue el 30 de septiembre de 1975 contra Perú, también en Belo Horizonte, durante la disputa de la Copa América.

En este choque, además, Alemania se convirtió en el primer país en marcar cinco goles antes de la media hora de juego y en el único en lograr siete tantos en la penúltima ronda.

Para más escarnio de los brasileños, la ‘verdeamarela’ se sumó a la nefasta lista de selecciones que encajaron cinco goles en los primeros 45 minutos de una Copa del Mundo junto a Zaire y Haití en 1974.

De escándalo fueron también las cifras que generó el duelo (nunca mejor dicho) en las redes sociales. Batió el récord histórico de tuits, con 35,6 millones de comentarios, superando los 24,9 millones de la última edición de la Superbowl que disputaron Seattle Seahawks y Denver Broncos. En el minuto posterior al gol de Khedira (0-4) se publicaron 580.166 tuits. En Facebook, durante los 90 minutos que duró el encuentro, hubo más de 200 millones de interacciones, con unos 66 millones de internautas participando.

Los alemanes han visto que este mes mágico y su fantástica trayectoria en los Mundiales les permiten también que algunos componentes de la lista de Löw se hayan hecho un hueco entre los dioses del olimpo del torneo más grande del fútbol.

Sin ser uno de los habituales y más destacados jugadores de la campeona, el veterano Miroslav Klose logró, a los 36 años, inscribir su nombre como el más grande goleador del torneo tras cuatro participaciones. Con su tanto en la primera fase ante Ghana igualó los 15 goles del brasileño Ronaldo, y ante Brasil se quedó solo en lo más alto de la lista. Su compatriota Gerd Müller se quedó en 14 y el galo Just Fontaine en 13 (eso sí, en un único torneo). Parece que sólo su compañero en la ‘Mannschaft’ Thomas Müller puede poner en riesgo su marca. Con apenas 24 años y 10 goles en dos Mundiales, el ariete del Bayern estaría en condiciones de batir a ‘Miro’ si mantiene su fantástica media goleadora. Aunque, en esta ocasión, no pudo repetir la Bota de Oro obtenida en Sudáfrica y fue el colombiano James Rodríguez el que, con seis tantos en cinco partidos, lideró la tabla de goleadores.

No fue el único protagonista de los ‘cafeteros’ en ausencia de Radamel Falcao. El portero Faryd Mondragón también se hizo un pequeño hueco en los anales del fútbol al convertirse en el jugador de más edad en participar en la fase final de un Mundial. Disputó unos minutos en la primera fase ante Japón con 43 años y tres días, y superó los 42 años, un mes y ocho días del camerunés Roger Milla. El ‘Turco’ logró también el récord de mayor período de tiempo pasado entre la disputa de dos Mundiales (16 años).

Eurovisión no decidió el campeón

Entre tanto récord y marcas, Brasil mantuvo la maldición de la Confederaciones y sigue en pie que el vigente campeón de esa copa nunca ha podido levantar el trofeo de ganador en el Mundial posterior.

Eso sí, este torneo acabó con la ‘profecía de Eurovisión’. Al menos parcialmente.

Austria ganó con Conchita Wurst el festival de la canción por segunda vez, y las coincidencias futbolísticas con la ocasión en que se había impuesto anteriormente daban como campeón planetario a Inglaterra o a Brasil. Tanto en 1966 como en 2014 el Atlético se llevó la Liga, el Real Madrid se impuso en la Champions, el Betis bajó a Segunda, el Dépor subió a Primera… y España se despidió en la primera fase del Mundial de Inglaterra. En aquel campeonato, se impuso la selección anfitriona, por lo que si hubiera ganado Brasil como local o si lo hubieran hecho los británicos, el destino podría haber presumido de elegir a los campeones a su capricho y antojo. La ‘Canarinha’ cayó en la penúltima ronda; los de Roy Hodgson ni siquiera accedieron a las eliminatorias por el título. Y el fútbol se burló del destino.